30 años de Servicio de Ayuda a Domicilio

Cruz Blanca ha cerrado una etapa esencial en la historia social de Ceuta: la gestión del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que durante tres décadas ha acompañado a más de 300 personas gracias al trabajo diario de 65 profesionales. El próximo 14 de agosto, una nueva adjudicataria asumirá el relevo, pero quedan intactos el reconocimiento y la huella de quienes hicieron de este servicio un referente de cuidado, compromiso y dignidad.

"50 años de Casa y Familia"

La Familia Cruz Blanca de Ceuta ha conmemorado su 50 aniversario con una jornada cargada de simbolismo, gratitud y memoria, celebrando medio siglo de entrega a las personas vulnerables.

La Congregación, nacida en Tánger en 1975 con el respaldo del entonces arzobispo fray Carlos Amigo Vallejo y el impulso del hermano Isidoro Lezcano, tuvo su primer germen en el monte Hacho de Ceuta en 1963. Desde entonces, su misión ha sido ofrecer hogar, cuidados y dignidad a quienes más lo necesitan.

El hermano Luis Miguel Martell, superior general, destacó el papel de Ceuta como raíz y motor de la misión. Reconoció el impacto de la Congregación en la ciudad, donde más de 1.000 personas son atendidas cada año gracias al trabajo de 150 profesionales, 30 voluntarios y 5 hermanos.

Cruz Blanca, con presencia en 32 Casas Familiares y 16 centros repartidos por España, así como en Marruecos, Venezuela y Argentina, reafirma con este aniversario su compromiso de construir una sociedad más justa desde la acogida, la dignidad y el servicio.

Un aniversario cargado de emoción

Las actividades centrales se celebraron el martes 1 de julio. La familia de Cruz Blanca, integrada por residentes, voluntarios, profesionales y hermanos, peregrinó desde la Avenida de España hasta el santuario de Nuestra Señora de África, cruzando la Puerta Santa con motivo del Año Jubilar.

Posteriormente, tuvo lugar una Eucaristía de acción de gracias, presidida por el vicario general de Ceuta, Francisco Jesús Fernández Alcedo. La jornada culminó con un acto de convivencia en la Casa Familiar Nuestra Señora de los Ángeles, donde se hizo memoria del camino recorrido y del compromiso renovado con Ceuta y sus gentes.