El Rey asiste a las exequias de Estado por el expresidente de la República Portuguesa, Jorge Sampaio

Tras su llegada a Lisboa, don Felipe se trasladó al monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém para asistir al funeral.

El Rey viajó a Lisboa acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación, José Manuel Albares. A su llegada al aeropuerto militar Figo Maduro fue recibido por el ministro de Relaciones Exteriores de la República Portuguesa, Augusto Santos, y la embajadora de España en la República Portuguesa, Marta Betanzos, entre otras autoridades.

Tras su llegada a Lisboa, don Felipe se trasladó al monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém para asistir al funeral, donde mantuvo encuentros con los mandatarios y autoridades asistentes, entre ellos el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres.

Finalizada la ceremonia don Felipe se trasladó al aeropuerto militar de Figo Maduro para regresar a España.

Biografía

Jorge Sampaio nació en Lisboa en 1939, se licenció en Derecho en Lisboa en 1961, participó en la fundación del Movimiento de Izquierda Socialista (MES). En 1989, consiguió por primera vez una coalición entre el Partido Socialista y el Partido Comunista Portugués (PCP) con la que logró la alcaldía de Lisboa.

En 1995, dejó su cargo como regidor de Lisboa y ganó las elecciones a la presidencia de Portugal en la primera vuelta, y logró que por primera vez la Presidencia y el Gobierno fueran del mismo partido. Durante su mandato potenció los aspectos sociales y culturales del país, con lo que contribuyó a que se tomara conciencia de la causa por la independencia de Timor Oriental. Tras terminar su periodo en la presidencia, fue nombrado por el secretario de la ONU enviado especial para la Lucha contra la Tuberculosis.

En 2007 se convirtió en Alto Representante de la ONU para la Alianza de las Civilizaciones, dedicó sus últimos años al apoyo a refugiados sirios, falleció el viernes 10 de septiembre en un hospital de Lisboa a los 81 años, en las últimas semanas estuvo ingresado en un centro hospitalario de la capital lusa por problemas respiratorios que se sumaban a varias dolencias cardíacas con las que convivía desde hacía años.