Ucrania por solidaridad, Reino Unido por su tiktoker y España por el talento, así es Eurovisión

TVE

El corazón, hizo que el público diese al botoncito de solidaridad con Ucrania, mientras que Reino Unido los seguidores del tiktoker hicieron su trabajo, cuando España con un buen tema (SloMo), Chanel derrochaba elegancia, sobre el escenario, a la "altura de las grandes", (Ariana Grande, Madonna…), al contrario de otros que su vestuario era lo más parecido a un rodillo de un túnel de lavado o un gorro copiado de los portarrollos de ganchillo para el papel higiénico, y donde la música era la espantada del final de la clase.

Reino Unido en segundo puesto con el cantante Sam Ryder, @samhairwolfryder, al que le habrán votado sus 12,7 millones de seguidores.

Esta muchacha que le han llovido críticas injustas, a estas hay que decirles que, “la vaca no es donde nace sino donde pace”.

Un festival politizado, que razón tenía el gran maestro José Luis Uribarri, que cada vez que votaba un país no fallaba ninguna puntuación, el maestro era un mito eurovisivo y televisivo.

Un festival que ya no lo veía nadie, hasta lo habían desplazado a La 2, este se retransmitía por Eurovisión desde 1955 y, a día de hoy son los países miembros de la Unión Europea de Radiodifusión.

El festival sobrepasa, a escote, los más de seis millones de euros, donde han participado 40 emisoras, sin Rusia, aunque los países más fuertes cargan con una aportación mayor. Las cinco grandes son: Francia, Alemania, España, Italia y Reino Unido. A la emisora anfitriona, le cuesta entre 10 y 20 millones de euros. Y a la ciudad anfitriona, 1,5 millones. Simplemente los derechos de retransmisión de Radio Televisión Española están sobre los 300.000 mil euros.

En fin, esto es como el CIS de Tezanos, que no deja de sorprendernos. Lo hemos probado todo, hasta con Rodolfo Chikilicuatre. Lo que si esperamos es que, para la actriz Chanel Terrero, sea un lanzamiento que la convierta en una estrella mundial como a nuestra Rosalía.