Preocupación por el nuevo curso: para que la vuelta sea más segura, reducir estudiantes por aula

En las pruebas de acceso a la universidad (EBAU): los distintos criterios de las CCAA provocarán más desigualdades.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), lanza una campaña informativa para reclamar una reducción de las ratios de alumnos en las aulas y afrontar así el nuevo curso de una manera más segura.

Para lograr este objetivo, el Sindicato defenderá un incremento sustancial de las plantillas de profesores para el próximo curso 2020-21. CSIF exigirá la redistribución del número de alumnos por aula, ratios de 15 alumnos para el comienzo del curso, como medida preventiva para evitar contagios.

En los últimos diez años, coincidiendo con la anterior crisis económica y los recortes en las CCAA, las plantillas se han visto mermadas con 16.922 docentes, mientras que la ratio alumno/profesor ha aumentado de 16,09 a 16,29 alumnos por cada docente.

Por ello, CSIF ha propuesto una batería de medidas a medio plazo para la reconstrucción de la Educación, entre ellas, la contratación de 40.000 nuevos docentes y un gasto mínimo de 5.800 euros anuales por alumno y blindados por ley. Además, la ratio debe ser de 20 alumnos en infantil y primaria y de 25 en ESO y Bachillerato por aula para garantizar un correcto aprendizaje.

Desde la central Sindical, lamentan que el Pleno del Consejo Escolar del Estado, reunido este pasado martes 23 no haya sido capaz de acordar una estrategia común para afrontar el nuevo curso, profundizando en medidas como las que “hemos planteado”.

CSIF denunciará los incumplimientos de medidas de seguridad imprescindibles -como el mantenimiento de la distancia de seguridad de 1,5 metros en las aulas- en los casos establecidos.

Prueba única acceso Universidad

Asimismo, coincidiendo con el inicio en Navarra de las pruebas de acceso a la Universidad, el Sindicato advierte la falta de criterio del Ministerio de Educación y la distinta regulación por comunidades autónomas generará más diferencias y afectará a la igualdad de oportunidades. Cabe recordar que, aunque la prueba se hace en cada comunidad autónoma, ésta es válida para acceder a cualquier universidad española.

El Sindicato del funcionariado, cree que este año era más necesario que nunca establecer una prueba única, como consecuencia de la pandemia y las dificultades por la falta de clases presenciales.

No es de recibo para el CSIF que, una parte del alumnado de CCAA como Extremadura, por ejemplo, se examine de estas pruebas con asignaturas suspensas, mientras que en otras como la Comunidad de Madrid exijan tener el curso aprobado.