Una vida rota en Villaverde: el crimen que truncó la vida de Marta
El Ministerio de Igualdad ha confirmado como presunto feminicidio un nuevo asesinato de mujer. Se trata de Marta, española, de 21 años, madre de un bebé de 15 meses, residente en Madrid, el 20 de octubre de 2025, existían denuncias previas, su pareja tenía una orden de alojamiento por malos tratos y la victima figuraba en VioGen (riesgo bajo).
Marta
Marta, una joven de 21 años, fue asesinada el 20 de octubre en Villaverde, (Madrid). Había abandonado un centro de acogida en Ciudad Real y se había trasladado a la capital, donde realquiló una habitación en un piso ocupado por una mujer marroquí con tres hijos, descrito por los vecinos como “conflictivo”. Allí fue apuñalada en el pecho y en el cuello delante de su bebé por un hombre español de 30 años con quien seguía viéndose. El aviso al 112 lo dio una niña de 12 años que vivía en el mismo piso.
Tras el crimen, las cámaras de su salón captaron al asesino hablando por teléfono mientras buscaba cómo deshacerse del cuchillo homicida antes de huir. Fue detenido horas después en Torrejón, en un piso vinculado a su nombre. Las imágenes muestran cómo, tras la agresión, el autor contacta con un amigo o cómplice para decidir qué hacer con el arma, diciendo: “No sé si habrán llamado al hospital o algo. Yo no la puedo llamar”. A continuación, añade: “Es que no sé dónde tirarlo, a ver... la máquina lo tritura”, mientras coge una bolsa de basura, la cierra y sale de la vivienda.
Marta y su agresor, Juan José, ambos españoles, mantenían una relación marcada por episodios de violencia. Vivieron en distintos lugares, entre ellos Horche, donde se produjo la primera agresión conocida que ella denunció. Entró entonces en el sistema VioGén con un riesgo alto. El agresor fue condenado a trabajos comunitarios y a mantenerse alejado, pero poco después ella volvió a denunciarle por llamarla por teléfono, aunque retiró la denuncia.
Tiempo después fue derivada a otro centro en Ciudad Real. En septiembre pidió el alta voluntaria y se marchó a vivir con otra mujer víctima de violencia machista. Poco después se trasladó nuevamente a Madrid, aunque ese cambio no fue comunicado a las instituciones, lo que la dejó sin seguimiento.
Según el entorno, el bebé era hijo de ambos. Juan José quería retomar la relación, pero Marta había conocido a otra persona. En los últimos días, las discusiones entre ambos se intensificaron. Una compañera de piso del asesino declaró que él parecía una persona normal, aunque en las últimas semanas estaba muy raro: “Apenas hablaba con nosotros y yo sé que discutía mucho con ella”.
Testimonios recogidos apuntan que Juan José se sentía agobiado porque Marta había perdido una ayuda económica y él decía estar ayudándola, aunque todo cambió cuando ella le comunicó que quería poner fin a la relación.
Minuto y declaración institucional
El 22 de octubre de 2025, se llevó a cabo un minuto de silencio en la Delegación del Gobierno, en memoria de Marta, donde Livia Rosales, jefa del Área de Violencia de Género de la Delegación del Gobierno en Ceuta, dio lectura a un manifiesto trasladando su cariño y apoyo a las familias, amistades y entornos de las víctimas, en un momento de profundo dolor.
Rosales apunto que, son cifras que duelen y que deberían estremecer a una sociedad entera. Detrás de cada número hay un nombre, una historia y una vida truncada.
La violencia machista no es un asunto privado ni un hecho aislado, sino un problema social y estructural que nace de la desigualdad y la discriminación. Vulnerar los derechos de las mujeres es negarles su derecho a vivir, a ser libres, a decidir y a hacerlo sin miedo.
Hoy, más que nunca, es necesario permanecer unidas y firmes ante cualquier intento de negar o minimizar esta realidad. Combatir la violencia de género es una responsabilidad colectiva que exige la implicación de instituciones, administraciones y ciudadanía.
Si sabes o sospechas que alguien la sufre, actúa. La indiferencia también hiere, y tu ayuda puede salvar una vida. Erradicar la violencia machista requiere unidad, empatía y determinación. Solo así será posible una sociedad libre e igualitaria.
Cifras alarmantes
En lo que va de 2025, el número de mujeres asesinadas asciende a treinta y uno en España y suma un total de 1.326 desde 2003. Desde 2013, los menores que han sido asesinados por violencia vicaria suman un total de 65, de los cuales tres en lo que va de 2025. El número de menores huérfanos asciende a diecisiete en 2025 y ha alcanzado los 486 desde 2013.
31 mujeres en 2025 han sido asesinadas en España por sus parejas o exparejas. Solo en ocho casos de los 31 constaban denuncias previas por maltrato. Veinte víctimas eran españolas y mientras que once son extranjeras. Así mismo 20 de los feminicidas son españoles y 11 de otras nacionalidades.
En este 2025, recordemos a las víctimas comenzando por la primera del año: 1-Kasilenia (febrero 2025), 2-Catalina, 3-María Dolores, 4-Eva, 5-Doreen, 6-Andrea, 7-Johana, 8-Nadia, 9-Josefa, 10-Carolina, 11-Mª del Rocío (Cartaya), 12-Miriam (Haro), 13-María (Cáceres), 14-Pilar (Marbella), 15-Maritza (A Coruña), 16-Zunilda Raquel (Fuengirola), 17- Maritza (Getafe), 18- Alejandra Emilia con su hijo Samuel (Algemesí-Valencia), 19- Ramy Virginia (Cifuentes-Guadalajara), 20-Carmen, (Las Palmas), 21-Josefa (Almería), 22-María Dolores (Pola de Laviana- Asturias), 23-Mercedes (Zizur Mayor-Navarra), 24-Ilham Don Benito (Badajoz), 25-Rosalía (Motril-Granada), 26-Mercedes (Sevilla) y 27-Leonor (Barcelona), 28- Katherine Yuliet (Sevilla), 29-Veronica (La Codosera-Badajoz), 30-Yoanna (Zarautz-Guipúzcoa) y 31-Marta (Madrid).
Recursos disponibles
El teléfono 016, el WhatsApp 600 000 016 y el chat online siguen funcionando con normalidad las 24 horas, todos los días de la semana. En el 016 se puede pedir asesoramiento jurídico de 8 h a 22 h, siete días a la semana, en 53 idiomas, y un servicio adaptado a personas con discapacidad.
La Delegación del Gobierno insta a la sociedad a mostrar tolerancia cero ante actitudes y manifestaciones machistas, reafirmando el compromiso de la Ciudad y la Delegación para combatir esta terrible violencia que sigue arrebatando vidas. Es hora de que, como sociedad, no miremos hacia otro lado.