Iglesias sólo quiere ser vicepresidente, esa es toda su negociación

La Hora Digital (Foto: Europa Press)

Tras la quinta reunión mantenida entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez para hablar sobre la investidura, el líder de Unidas Podemos asegura que los socialistas no se mueven de su postura rígida de no querer incorporar ministros de Podemos a su nueva gabinete. Por su parte, la portavoz socialista Adriana Lastra, recuerda que es Unidas Podemos quien no se baja de su premisa inicial: exigir nombres para carteras ministeriales y negarse a sentarse para negociar acuerdos de gobierno.

La reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ha trnascurrido una vez más sin acuerdos. Los socialistas aseguran que siempre han reconocido, y así lo han manifestado en público y en privado, a Unidas Podemos como socio preferente para formar un gobierno el próximo 25 de julioLa portavoz socialista y número dos del PSOE, Adriana Lastra insiste en que el PSOE en cada reunión da un paso adelante, y ya van cinco, presentando una nueva oferta más amplia y generosa.

En la reunión de este martes el Psoe ha entregado un documento de 38 páginas, basado en tres ejes: programático, institucional y parlamentario. Todo ello basado en la lealtad y confianza. "Tenemos la mano tendida pero Iglesias y sus portavoces llevan semanas no queriendo sentarse para negociar sobre acuerdos programáticos, tampoco aceptan presentar nombres de independientes de reconocido prestigio y nivel suficiente para que estudiemos incorporar al Gobierno", ha dicho la portavoz socialista Adriana Lastra.

No obstante, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, están abocados a entenderse. Desde el pasado 26 de mayo se han reunido por quinta vez y aunque ambos mantienen el pulso firme y parecen no llegan a ninguna parte, fuentes cercanas al Congreso aseguran que se da por hecho que habrá consenso para formar un gobierno progresista antes de que acabe el verano. El enésimo encuentro ha estado marcado por el documento programático que han ofrecido los socialistas y que sintetiza los valores fundamentales del programa con el que concurrieron a los comicios. En este documento resaltan los puntos básicos con los que han estado ejerciendo el Gobierno durante los últimos doce meses.

Fuentes conocedoras de los pormenores saben que Iglesias no se baja ni un milímetro de su intenciòn de ser vicepresidente del ejecutivo de Sánchez y a partir de ahí, no quiere sentarse a acordar programas, líneas de gobierno, competencias etc. Los socialistas han intentado no quebrar la confianza que debe haber entre los socios y han procurado que los contenidos de las negociaciones transcurriera con discrección. No así la formación morada que en las últimas semanas, a través de su portavoz Irene Montero, ha puesto en boca de Sánchez, compromisos que el presidente habría hecho a Iglesias. Algo que Lastra, por primera vez ha negado tajantemente y ha considerado como falsedades.

Aunque a la salida de este encuentro Iglesias no hizo declaraciones se le observó con prisa y cara de pocos amigos. Contrariado. Se ha limitado a decir que "tarde o temprano el partido socialista cederá". Ha dicho que Unidas Podemos ha cedido, haciendo referencia a su voluntad de firmar un documento en el que reconocerían lealtad a las decisiones adoptadas en el Consejo de Ministros sobre el separatismo catalán. A lo que Adriana Lastra ha apostillado: "si decir que acatará las decisiones que tome el Presidente del Gobierno, en el hipotético caso en que el participara en el gabinetele le parece un paso adelante o de ceder al señor Iglesias...". Dando a entender que va de suyo que en un Consejo de Ministros se acaten las decisiones del Presidente del Gobierno.

Por otro lado, la portavoz socialista ha recalcado que la investidura tiene una fecha y es en primera votación el 23 de julio y en segunda, el 25 de julio. Al ser preguntada si los socialistas están dispuestos a volver a presentar una investidura en septiembre, caso de que en julio saliera fallida, ha añadido que si ahora, que quedan aún quince días no hay acuerdo, poco pueden cambiar las cosas en septiembre.

A Iglesias le correspondrá explicar a los españoles por qué "bloquea" por segunda vez la constitución de un gobierno progresista en España. "A Iglesias le interesan más los nombres del Consejo de Ministros que las políticas a desarrollar", ha dicho eufemísticamente la portavoz ante la prensa, al recordar que de todos las propuestas socialistas de contenidos y líneas de gobierno: programáticos, institucionales y parlamentariosUP ni siquiera se ha sentado a revisarlo y a intentar negociar. Esto no interesa. La línea importante para Podemos son los nombres.

Este periódico ha conocido, de fuentes bien informadas que la condición "sine qua nom" para que Iglesias apoye la investidura pasa por "obtener la vicepresidencia del gobierno y varios ministerios". Los socialistas entienden que para sentarse a negociar lo primero es el respeto. En este sentido, Lastra ha explicado que avanzar en la confianza no es precisamente decir cosas como "que no se fia del Psoe" o poner en la boca del Presidente Sánchez, palabras que son "manifiestamente falsas" como por ejemplo que Pedro Sánchez ha dicho a Iglesias que prefiere un acuerdo con las derecha o que le ha prometido tres ministerios. "Es rotundamente falso".

"nosotros hemos estado pacientemente callados", ha seguido diciendo Lastra, durante estas últimas semanas, no dejando un sólo día de trabajar en propuestas. Tanto el presidente, en una amplia entrevista concedida a Telecinco como Lastra y la presidenta del Psoe Cristina Narbona, han insistido sobre el mensaje transmitido a Unidas Podemos para que "propongan un nombre, un profesional independiente, de reconocido prestigio, de su entorno, con nivel suficiente para asumir un ministerio" y que el Psoe lo estudiaría con mucha predisposición. Lo que Iglesias tampoco quiere entender, dicen, es que incluso dando sus apoyos a Sánchez, "no reunimos mayoría absoluta". Lastra ha marcado las diferencias entre un gobierno de coalicción regional y la que supone el gobierno de la nación, que debe ser monocorde y de la máxima confianza del Presidente.

"Los ciudadanos no entenderían un bloqueo. No hay una alternativa viable. Si hubiera voluntad, podríamos entendernos", ha defendido la portavoz socialista. "Lo que estamos diciendo es que lo que queremos es que se sienten a negociar en base a un acuerdo programático, institucional y parlamentario. Nos han dicho que no".

El texto, respaldado por unanimidad por la Comisión Permanente de la Ejecutiva Federal, está articulado en cinco grandes bloques: empleo digno y pensiones justas; feminismo y lucha contra la desigualdad; emergencia climática y transición ecológica de la economía; avance tecnológico y transición digital, y España en Europa y en el mundo. La propuesta partía con el aval de una mayoría del electorado, que ha hecho del PSOE “el partido más votado, en todas y cada una de las citas electorales, tal y como recuerdan en el propio documento.

Pese a que la negociación se preveía tensa, ha discurrido de manera cordial, con un Pablo Iglesias afectado porque la oferta socialista le llegase antes a los medios de comunicación que a Unidas Podemos, y que no contempla ciertas medidas que ha calificado de importantes, como la derogación de la ley mordaza y la reforma laboral del PP; el control del precio de los alquileres o la bajada del precio de la luz.

La propia presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ya anunció este lunes que las medidas “pueden concretarse más” según avancen las conversaciones, en las que estarán previsiblemente el comité negociador designado este mismo lunes, encabezado por la vicesecretaria general y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, y en el que se integrarán la responsable de Educación de la ejecutiva, la diputada por Palencia, Luz Seijo; la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, y el secretario de Acción Electoral y ex director general de Análisis y Estudios de la Moncloa, Paco Salazar.

UN GOBIERNO “MONOCOLOR” ABIERTO A LAS SUGERENCIAS DE IGLESIAS

Es la postura que ha defendido Pedro Sánchez frente a Pablo Iglesias este martes, quien por el contrario, se muestra confiado en que tanto él como su equipo pueda formar parte del Consejo de Ministros. Una postura que ya expuso el líder de Unidas Podemos este lunes en los cursos de verano que la UCM celebra en San Lorenzo de El Escorial (Madrid), donde aseguró que el movimiento del PSOE respecto al documento programático es la prueba de que no quiere llegar a ningún acuerdo y de que prefiere pactar “con la derecha de Ciudadanos.

Fuentes socialistas aseguraban a La Hora Digital que “por nuestra parte, hay voluntad sincera. Pero no podemos aceptar la exigencia irrenunciable de Pablo Iglesias para ser vicepresidente y tener otros ministerios. No es lo mismo un gobierno de coalición en un ayuntamiento o en una comunidad autónoma que en el gobierno de la nación, que tienes otras competencias muy sensibles donde la cohesión del gobierno resulta crucial.

Tras una hora y tres cuartos de reunión, las líneas rojas que ambas formaciones se han marcado han hecho que siga sin poderse encauzar la gobernabilidad de España. Las posiciones siguen enconadas y así lo ha mostrado Iglesias al término del encuentro: “Nuestro planteamiento es claro: lo que necesita España es un Gobierno de coalición y esperamos convencer a Sánchez de que se abra a una negociación integral. Más tarde o temprano convenceremos al PSOE de que flexibilice su posición. Si no es más temprano será más tarde, nosotros no hemos parado de flexibilizar nuestra posición”.

Desde la formación morada critican que Sánchez no quiera negociar, ya que “intenta imponer unilateralmente un gobierno de partido único. No es sensato que el PSOE actúe como si tuviera mayoría absoluta cuando no la tiene. No es coherente buscar por igual apoyo en la izquierda y en la derecha. La gente merece certezas y garantías. No es serio ir a una investidura sin haber logrado apoyos y amenazar con una repetición electoral.