VOX exige blindaje jurídico y más medios para la Guardia Civil tras los crímenes del 8-M

El Grupo Parlamentario VOX ha registrado una Proposición no de Ley en el Congreso y una moción en el Senado para exigir al Gobierno once medidas de refuerzo para la Guardia Civil en su lucha contra el narcotráfico y la criminalidad organizada. La iniciativa llega después del asesinato de dos agentes en acto de servicio el pasado 8 de mayo durante una persecución antidroga.

Las exigencias se articulan en tres ejes. El primero es operativo: dotar de inmediato a los agentes del equipamiento, armamento y munición adecuados, y crear protocolos que cataloguen formalmente las narcolanchas como fuerza letal, lo que permitiría responder con fuerza equivalente ante la desobediencia.

El segundo eje es el blindaje jurídico. VOX reclama un marco legal que proteja a los guardias civiles de procesos judiciales o administrativos derivados de actuaciones legítimas en el cumplimiento de su deber. El partido considera "inaceptable" que quienes se enfrentan a organizaciones criminales cada vez mejor armadas carezcan de instrumentos suficientes para defender su vida e integridad.

El tercer bloque recoge mejoras laborales y estructurales: el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo, la equiparación salarial real y permanente con el resto de cuerpos policiales y el freno al desmantelamiento de las Casas Cuartel en la España rural.

Qué ocurrió el 8 de mayo frente a Huelva

En la mañana del 8 de mayo, a 80 millas náuticas de la costa de Huelva, dos embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de la Comandancia de Huelva perseguían una narcolancha en alta mar cuando colisionaron entre sí por causas aún no esclarecidas. El impacto causó la muerte de dos agentes —uno en el acto y otro durante el traslado al hospital— y dejó otros dos heridos. En las labores de rescate participaron la Armada, Salvamento Marítimo y el Servicio de Vigilancia Aduanera.

Los fallecidos eran el capitán Jerónimo JM, con más de treinta años de carrera y destinado en el Servicio Marítimo de Huelva desde 2020, y el agente Germán PG, que llevaba casi 34 años en el Servicio Marítimo, los últimos en la Comandancia de Huelva. Ambos contaban con una amplia hoja de servicios y numerosas condecoraciones. La Guardia Civil activó el protocolo de apoyo a familias y compañeros mientras continúan las investigaciones.