La diplomacia empieza a vestirse por los pies

Mientras los focos apuntaban al encontronazo entre Ayuso y Mónica García, otro detalle más discreto pasó desapercibido para la mayoría, pero no para el ojo de cámara: Juan Vivas acudió a la Conferencia de Presidentes con mocasines.

En un acto institucional de alto nivel, donde el traje oscuro y calzado Oxford marcan el protocolo, ese tipo de calzado que es más propio de un paseo por la Perla del Mediterráneo, rompe sutilmente la formalidad y rigor que exige el momento. Al menos, unos Derby o Blucher habrían dado la batalla del protocolo.

Nada grave, cierto, pero en política todo comunica. En un foro donde se discuten cuestiones como la financiación autonómica o la presión migratoria, también se proyecta imagen. Y Ceuta, que necesita firmeza, presencia y detalle, no puede permitirse ni una suela fuera de lugar.

Porque en política, como en el protocolo, los detalles cuentan. Y a veces, todo empieza por unos cordones bien atados.