Contra el desperdicio alimentario los productos sean donados, próximos su caducidad o reutilizados para consumo animal.

La Futura Ley de Residuos, pone límites a los plásticos y favorece el consumo de agua del grifo

Para acabar con la denominada obsolescencia programada, los productos deberán ser duraderos, reparables, reutilizables y actualizables.

Contra el desperdicio alimentario los productos sean donados, próximos su caducidad o reutilizados para consumo animal.

El Consejo de Ministros contempla medidas destinadas a reducir la generación de residuos y el uso de plásticos.

La vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha concretado que la norma establece una reducción de residuos del 15% en 2030. Reutilización y reciclado para los años 2025, 2030 y 2035. Además, introduce, a partir de 2025, la recogida separada de textil, aceites de cocina usados y residuos domésticos peligrosos. Asimismo, adelanta la recogida separada de biorresiduos a 2022, para los municipios con más de 5.000 habitantes y a 2024 para el resto.

Límites a los plásticos de un solo uso

La futura ley introduce, por primera vez limitaciones al uso de plásticos de un solo uso.

Con este fin, la vicepresidenta ha anunciado que desde julio de 2021 se prohíben determinados artículos de plástico que pueden ser fabricados con otro material, como bastoncillos, cubiertos, platos, pajitas y productos cosméticos y de limpieza que añaden microplásticos en su producción final.

Respecto a las botellas de plástico, el 77% se deberá recoger de forma separada en el año 2027 y el 90% en 2029.

Teresa Ribera ha avanzado que la norma también fija "un impuesto de carácter indirecto que recaerá sobre la fabricación, importación o adquisición intracomunitaria de envases de plástico no reutilizables que vayan a ser objeto de reutilización en el mercado español".

Desperdicio alimentario y agua no envasada

Para luchar contra el desperdicio alimentario la futura ley incluye iniciativas para que los productos sean donados cuando esté próxima su caducidad o sean reutilizados para consumo animal.

Con el fin de reducir los envases, la vicepresidenta ha indicado que se favorece el consumo de agua del grifo. Las administraciones públicas deberán adoptar medidas para reducir el consumo de agua embotellada en sus dependencias y los establecimientos del sector de la hostelería y la restauración tendrán que ofrecer a los clientes la posibilidad de consumir agua no envasada de manera gratuita y complementaria a la oferta del propio establecimiento.

En el ámbito de la prevención, Teresa Ribera ha señalado que queda prohibida, a partir de 2021, la destrucción de excedentes no vendidos de productos no perecederos, como textiles, juguetes y aparatos eléctricos.

El texto, según ha indicado la vicepresidenta, también incluye iniciativas para acabar con la denominada obsolescencia programada. Los productos deberán ser duraderos, reparables, reutilizables y actualizables.