CSIF e INGESA cruzan argumentos por las ambulancias y el sindicato rectifica a medias

CSIF abrió el debate el miércoles denunciando que más de un mes después de firmarse el contrato con la nueva empresa adjudicataria del transporte sanitario, las ambulancias prometidas seguían sin aparecer. Los vehículos en servicio superaban, según el sindicato, los cinco años permitidos por el Pliego de Condiciones, y puso como ejemplo que en Melilla las nuevas unidades ya estaban operativas. El INGESA callaba, la Comisión de Seguimiento no se convocaba y la empresa cobraba como si la flota estuviera renovada. El sindicato recordó además que la empresa tiene conocimiento oficial de la adjudicación desde el 21 de enero, tiempo más que suficiente para haber agilizado los plazos.

La respuesta del INGESA no tardó. El organismo sanitario salió al paso aclarando que la normativa legal —el Real Decreto 836/2012 y la Orden PRE/1435/2013— fija el límite de antigüedad en 10 años, no en cinco, y que todas las ambulancias en servicio cumplen ese requisito. Algunas tienen entre 5 y 6 años de antigüedad y la mayoría fueron matriculadas en 2024 y 2025. El INGESA recordó además que el contrato contempla la incorporación de 18 ambulancias completamente nuevas que entrarán en servicio el próximo 27 de abril, actualmente en proceso de carrozado. Y desmontó el dato de Melilla: las nuevas unidades tampoco están operativas allí, arrancarán el mismo día 27 en ambas ciudades. El INGESA invitó al sindicato a "hacer un uso responsable de la información".

CSIF respondió sin reconocer abiertamente el error. El sindicato aclaró que nunca afirmó que las ambulancias incumplieran la ley, sino que exigía que se materializaran las mejoras contratadas. Sobre Melilla, no admitió haberse equivocado sino que matizó que su información "se basaba en la operatividad parcial" de las unidades de transporte programado, que sí estarían funcionando. El servicio, confirmó CSIF, funciona con total normalidad y su crítica se circunscribe al retraso en las mejoras prometidas, no a una deficiencia asistencial.