Muchos fisioterapeutas han temido contagiarse de Covid-19 en su trabajo

Fisioterapeuta Alfonso Roldán

En Ceuta, ningún fisioterapeuta ha padecido el coronavirus, aunque sí han realizado confinamientos preventivos por contacto con pacientes positivos en Covid-19.

El trabajo y dedicación de los fisioterapeutas que ha atendido y cuidado directamente a personas con el Covid-19 a lo largo de la pandemia ha tenido distintas consecuencias en su salud física y psicológica, como el haber sufrido los síntomas de la enfermedad cerca del 30 por ciento de estos profesionales sanitarios a nivel nacional.

Enfermeras y enfermeros, ha visto como la lucha contra la pandemia le ha afectado negativamente en muchos aspectos de su vida profesional y también personal y familiar.

En Ceuta, hemos tenido la suerte de que ningún fisioterapeuta ha padecido coronavirus, aunque sí se han realizado confinamientos preventivos por contactos con pacientes positivos en Covid-19. A pesar de que no han solicitado ayuda psicológica, sí han manifestado su intranquilidad y su bajo estado de ánimo en multitud de ocasiones; bien por la presión asistencial que han soportado, bien por el miedo de contagiar a sus familiares.


Una vacante sin cubrir en el Centro de Otero


En el caso de Ceuta, durante el confinamiento del primer estado de alarma, el INGESA suspendió la atención a los pacientes en Atención Primaria, aunque los fisioterapeutas no dejaron de asistir a sus puestos de trabajo en ningún momento, realizando otras funciones no asistenciales. Una vez que la asistencia presencial se reanudó en el mes de junio de 2020, se retomó también la actividad en el Centro de Salud de Otero, donde no se ha cubierto aún la vacante de una de las fisioterapeutas que se marchó a otra autonomía a trabajar.

Sin embargo, en Atención Especializada no se suspendió en ningún momento la atención a los enfermos y, es más, fue una atención intensiva de fisioterapia respiratoria a los enfermos ingresados por coronavirus sin dejar de atender las necesidades del resto de los pacientes hospitalarios. De hecho, se aumentó la plantilla en un efectivo, pasando a ser cinco los fisioterapeutas que trabajan en el Hospital Universitario.


La plantilla del INGESA debería ser el doble de la actual


Desde SATSE Ceuta siempre han mantenido que por las ratios que soportan estos profesionales, la plantilla del INGESA debería ser el doble de la actual y, aún más, en el Hospital Universitario, donde la carga asistencial de los pacientes se ha multiplicado exponencialmente.

Desde la organización sindical aclaran que:

“La entrega, esfuerzo y dedicación en su lucha contra el Covid-19 ha pasado una grave factura a los fisioterapeutas de nuestro país que, ya antes de la pandemia, sufrían unas condiciones laborales muy precarias, que deben ser mejoradas por las distintas administraciones competentes cuando antes”.