El Sindicato Médico desarma la cantinela del INGESA: Ceuta sigue sin rumbo sanitario

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) defendió en una nota oficial que la situación sanitaria de Ceuta goza de estabilidad y que las condiciones laborales de los profesionales son competitivas. Según el organismo, el personal médico en la ciudad estaría entre los mejor retribuidos del sistema nacional de salud, se han reducido los contratos temporales gracias a la OPE y las cifras de listas de espera presentan una mejora progresiva. También destacó que los casos de salida de facultativos obedecen, en su mayoría, a decisiones personales y no responden a causas estructurales.

El Sindicato Médico de Ceuta respondió con cifras y hechos a lo que considera un intento del INGESA de maquillar la situación sanitaria. Niega que Ceuta viva una situación de normalidad y rechaza que el problema se reduzca a una simple "fuga de médicos".

Desde el sindicato se rebate que esos datos se basan en un informe que no incluye a Ceuta ni a Melilla y que la realidad es muy distinta: las guardias se pagan un 30 % o 40 % por debajo de la media nacional, y la tasa de médicos por habitante es la más baja del Estado, con apenas 1,65 por cada 1.000 habitantes frente al 2,15 nacional.

El INGESA intenta justificar la marcha de profesionales apelando a motivos personales. El Sindicato replica que 15 facultativos han dejado la ciudad solo este año, y 150 desde 2018, lo que evidencia un éxodo estructural derivado de la ausencia de incentivos, la falta de políticas de fidelización y el descrédito institucional. "No se trata de casos aislados, sino de un deterioro sostenido que INGESA sigue ignorando", denuncian.

Otro punto de fricción ha sido la marcha del responsable de hemodinámica, cuya salida, según el SMC, se debe al incumplimiento de condiciones profesionales previamente pactadas, lo que ha derivado en el cierre de esa sala. INGESA lo omite.

También se critica el uso que hace el organismo de los datos sobre listas de espera, que considera manipulados al ocultar agendas cerradas o citas limitadas. "El silencio es la respuesta habitual del INGESA", afirman.

Por último, el Sindicato exige saber en qué se ha invertido el Plan de 12,94 millones del Gobierno central destinado a mejorar la asistencia en Ceuta y por qué la situación sigue estancada. La falta de respuesta refuerza la sensación de que el problema no es la falta de medios, sino la gestión. Para el Sindicato, sin medidas reales y una voluntad firme de cambio, Ceuta seguirá siendo "una ficción administrativa".

El INGESA presume de contrataciones y de una reducción de la temporalidad, con datos sobre OPE y mejoras retributivas. Pero el Sindicato replica que no se puede hablar de estabilidad mientras persistan las carencias asistenciales y los profesionales sigan marchándose. "Ceuta no está como dicen", concluyen.