La operación se ha saldado con cuatro personas detenidas y otras dos investigadas

Desarticulado un grupo criminal dedicado al robo de jamones

Se han recuperado 209 jamones enteros, 30 mazas de jamón, embutidos y lotes preparados con derivados lácteos, por un valor aproximado de 24.170 euros.

La Guardia Civil, en el marco de la operación Skinke, ha desarticulado una organización criminal dedicada al robo en secaderos de jamones y explotaciones agrícolas de las provincias de Teruel y Valencia.

Hay cuatro personas detenidas y otras dos investigadas y se han realizado varios registros domiciliarios  en la provincia de Valencia en los que se han recuperado 30 mazas de jamón, embutidos y numerosos lotes de productos con derivados lácteos, valorados en 24.170 euros. También se han requisado 400 euros en efectivo, así como diversa herramienta empleada para perpetrar los robos.

La operación, que se inició a finales de 2017, ha conseguido esclarecer el circuito irregular de compra-venta de este tipo de productos así como su distribución a terceros, quienes recepcionaban el género a menor precio que el ofertado por los secaderos y lo distribuían en el mercado a bajo coste. 
De esta manera se obtiene un margen mayor de beneficio y un doble perjuicio a la industria cárnica: por un lado, la pérdida del producto sustraído y los daños sufridos en las instalaciones durante los robos y, por otro, la posible alteración que supone al mercado de este sector, debido al abaratamiento sobre los precios de venta, lo que origina una competencia desleal, principalmente durante la campaña navideña.
Además el producto, una vez sustraído, dejaba de ser tratado de manera adecuada y era almacenado en lugares insalubres, con el consiguiente riesgo para el consumidor final.

Modus operandi

Los componentes de este grupo criminal realizaban reconocimiento previos de la zona, para ello hacían visitas esporádicas tanto a las instalaciones como a los accesos. Una vez estudiado el terreno accedían al recinto cortando la valla metálica que normalmente rodea el perímetro para, seguidamente, mediante escalo, llegar al tejado y acceder desde ahí al interior de las instalaciones. Una vez dentro, los presuntos autores sacaban la mercancía por el mismo sitio que ellos habían entrado, la cargaban en furgonetas y se volvían a la provincia de Valencia. Utilizaban dos viviendas de una urbanización para guardar la mercancía antes de ser distribuida.