Decisión salomónica del Gobierno por el apoyo de la Asamblea al MDyC y PSOE

El Pleno de la Asamblea ha aprobado por unanimidad dos propuestas presentadas por el MDyC y el PSOE para sustituir los fuegos artificiales por espectáculos menos sonoros en las celebraciones de Ceuta. Ambas formaciones coincidieron en la necesidad de avanzar hacia fiestas más inclusivas y respetuosas con colectivos vulnerables y con el bienestar animal.

El Movimiento Hamed planteó que el Área de Festejos impulse el uso de drones o espectáculos de luces como alternativa a la pirotecnia tradicional. La formación destacó los efectos negativos del ruido sobre personas con sensibilidad auditiva y sobre los animales, y recordó que otras ciudades ya han adoptado este modelo. La propuesta respondió, según el MDyC, a demandas de familias y entidades locales.

Por su parte, el PSOE propuso aplicar esta medida en todos los actos festivos organizados o autorizados por la Ciudad, mediante un proyecto piloto acompañado de campañas de sensibilización y participación ciudadana. Los socialistas pusieron el foco en las consecuencias físicas, psicológicas y medioambientales de la pirotecnia, alertando del riesgo que supone para personas con trastornos del espectro autista, ansiedad o estrés postraumático, así como para menores, mayores y animales.

Tras el respaldo del Pleno a ambas iniciativas, el Gobierno de la Ciudad ha anunciado que estudiará la posibilidad de aplicar este tipo de alternativas en celebraciones como San Juan o las Fiestas Patronales. La consejera de Educación, Cultura y Juventud, Pilar Orozco, ha mostrado su sensibilidad hacia los afectados y ha recordado la buena acogida del espectáculo de drones organizado estas navidades, asegurando que “queremos que todas las personas disfruten de nuestras fiestas”.

Ahora bien, si el objetivo es avanzar hacia celebraciones realmente inclusivas, lo primero que debe hacer el Gobierno es dejar de vender como ejemplo un espectáculo de luces que en Navidad resultó una simple anécdota, sin contenido, sin emoción y, desde luego, sin el nivel técnico que exige una alternativa seria. La tecnología de drones, para ser eficaz y emocionante, requiere una inversión notable y un diseño visual impactante. De lo contrario, lo que se ofrece no es inclusión, sino un parche sin alma.

Además, existe una vía intermedia que ni el Gobierno ni los partidos parecen haber contemplado: los fuegos artificiales de bajo impacto sonoro. Esta modalidad, que ya se aplica en otras ciudades, mantiene el componente visual sin los estruendos que perjudican a personas con hipersensibilidad auditiva, animales o colectivos con trastornos del espectro autista. Si realmente se quiere avanzar, hay que estudiar todas las opciones, no limitarse a una sola propuesta sin profundidad.