Crisis sanitaria en Ceuta: huelga, externalizaciones y guerra de cifras
El Sindicato Médico de Ceuta sostiene que la sanidad pública en la ciudad atraviesa un problema estructural de falta de especialistas que la administración está cubriendo mediante contratos externos y derivaciones, en lugar de reforzar plantillas propias. Denuncia el cierre de unidades como hemodinámica pese a inversiones previas, la dependencia creciente de la península para determinados tratamientos y la externalización de servicios como salud mental, con contratos que pueden alcanzar hasta 760.000 euros anuales.
Para el sindicato, estas decisiones evidencian un modelo que prioriza el equilibrio presupuestario y la gestión administrativa frente a la cobertura real de profesionales. Acusa al INGESA de proyectar una imagen de normalidad mientras persisten carencias estructurales y sobrecarga asistencial.
En este contexto se enmarca la huelga de facultativos. INGESA cifra el seguimiento en Ceuta en 17 médicos del turno de mañana, con 0 % en tarde y noche, defendiendo que el impacto fue mínimo. El sindicato, sin embargo, sostiene que los amplios servicios mínimos obligan a mantener actividad asistencial incluso durante el paro, lo que reduce el efecto estadístico de la movilización y permite trasladar una sensación de normalidad.
El fondo del conflicto no es únicamente la huelga. Es la disputa sobre el modelo: captación y retención de especialistas propios frente a la externalización de servicios para cubrir déficits estructurales. Según el SMC, la contradicción radica en que el Ministerio defiende públicamente la sanidad pública mientras, bajo su gestión directa en Ceuta, recurre a contratos externos para sostener prestaciones esenciales.