El Sindicato Médico pide a Defensa psiquiatras militares para Ceuta

Margarita Robles y la teniente coronel médico Marta Presa, del Cuerpo Militar de Sanidad y especialista en psiquiatría.

Ceuta lleva trece días sin ningún psiquiatra en activo. Ni en el Hospital Universitario, ni en los centros de salud, ni en ningún recurso asistencial hay atención médica especializada en salud mental desde el 18 de julio. La ciudad, sencillamente, ha sido abandonada en este ámbito.

El Sindicato Médico denuncia que la situación colapsó por completo tras la última baja médica registrada. No se atienden urgencias, no hay seguimiento hospitalario y las consultas externas han sido canceladas o aplazadas sin fecha. En algunos casos, se ha intentado delegar la atención de pacientes en crisis a médicos no especializados, lo que califican de imprudencia médica y legal.

Recuerdan que el déficit de psiquiatras ha sido constante durante años, especialmente en salud mental infantojuvenil, sin cobertura estable desde hace meses. El sistema ya estaba al límite y ha terminado por romperse ante la inacción del Estado.

A la carta enviada por el sindicato a la Delegación del Gobierno solicitando ayuda y soluciones presenciales, la respuesta institucional no ha sido el envío de personal, ni un refuerzo de contingencia, ni un plan de urgencia, sino una descalificación pública que intentaba reducir esta denuncia a una maniobra política. En paralelo, la única alternativa ofrecida ha sido la atención telefónica o la derivación a hospitales de la península, concretamente en Andalucía, comunidad que también sufre un grave déficit en salud mental.

Para el sindicato, es inadmisible que se plantee esto como solución habitual cuando Ceuta no tiene competencias sanitarias y depende directamente del INGESA, es decir, del propio Gobierno central.

Por ello, el Sindicato Médico se ha dirigido a la ministra de Defensa, Margarita Robles, apelando a su vínculo con la ciudad, y le solicita que envíe personal sanitario militar especializado en psiquiatría para reforzar temporalmente la asistencia. Aunque no es una solución estructural, ahora mismo no hay otra posible.

“No pedimos privilegios, ni atajos, ni excepciones. Pedimos médicos donde no los hay”, concluye el sindicato, instando al Estado a actuar con la urgencia que exige esta emergencia sanitaria.