El SMC desmonta el discurso oficial: "sí hay médicos dispuestos a venir"

El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) arremete contra las declaraciones de la delegada del Gobierno, quien, repitiendo el discurso que le marca el Ejecutivo central, sostuvo al referirse a los 21 millones anunciados para la sanidad ceutí que “no tenemos médicos que contratar”. Esta versión, para el Sindicato, no se ajusta a la realidad y supone un intento de la delegada de eludir responsabilidades políticas, cuando Ceuta ha sido escenario de manifestaciones y protestas ciudadanas.

El SMC lo tiene claro. Son los que están en primera línea y achacan que “el problema no es la falta de médicos, sino el fracaso del modelo del INGESA y de quienes lo dirigen”, y le espetan que “sí hay médicos dispuestos a venir, si se les ofrecen condiciones dignas y comparables”.

Mientras otras comunidades –no gestionadas por el INGESA– aplican desde hace años incentivos económicos, mejoras laborales y planes de fidelización, Ceuta sigue fuera de las medidas políticas que sí se aplican en otras zonas de difícil cobertura. Esta discriminación es, para el sindicato, incomprensible e injusta.

Recuerdan que, en 2024, responsables del sistema llegaron a declarar que “no hay resistencias a venir y no se fuga nadie”. “Si entonces las entradas y salidas estaban equilibradas, ¿cómo se justifica ahora que no hay médicos para contratar?”, se preguntan.

La situación real, denuncian, se traduce en servicios crónicamente tensionados, déficit en especialidades clave como Psiquiatría, Urgencias, Radiodiagnóstico o Digestivo, sobrecarga continuada, pérdida de calidad percibida y una creciente privatización: resonancias, TAC, radioterapia, logopedia o hemodiálisis, entre otras.

El SMC reclama la ejecución real de medidas para zonas de difícil cobertura, el cambio de modelo del INGESA y la dimisión de sus actuales responsables. También valoran positivamente la ampliación de unidades docentes, pero la consideran insuficiente sin un plan serio de captación y fidelización.

"Ceuta necesita una sanidad pública fuerte, atractiva para los profesionales y digna para sus ciudadanos. Negar el problema no lo soluciona", zanja el SMC.