La Casa Regional ceutí en Melilla llena tres noches el callejón de San Juan
El callejón de San Juan no es un callejón cualquiera en Melilla. Es la sede de la Casa Regional de Ceuta y, el fin de semana pasado, se convirtió durante tres noches en un rincón del siglo XVI.
Colgaduras, gallardetes, pendones, balas de paja, ruedas de carro y cestas de mimbre repletas de fruta transformaron el espacio en el escenario de las noches temáticas que la entidad organizó con motivo del Mercado Renacentista celebrado en el barrio de Medina Sidonia, y el resultado fue, según la propia Casa Regional, "un éxito rotundo".
La gastronomía fue el corazón de la propuesta. Los propios directivos y socios colaboradores se pusieron delante de las brasas para servir pinchos morunos, churrascos, muslos de pollo, matahambres, las ya clásicas brochetas de Carlos V y uno de los platos que más curiosidad despertó entre los asistentes: los corazones de pollo, una de las especialidades más representativas de la cocina ceutí.
El equipo de cocina y los camareros vistieron indumentaria de mesonero de época para completar la ambientación.
Detrás de todo esto hubo decenas de voluntarios que trabajaron tres días seguidos en la cocina, las brasas y el servicio.
El presidente, Ramón de la Cruz, les dedicó un agradecimiento especial y subrayó que "la implicación de los socios fue determinante para alcanzar el éxito de la iniciativa".
Animada por la respuesta, la Casa Regional ha anunciado que continuará su programación en julio con las tradicionales noches de verano en la terraza de la sede, todos los viernes y sábados del mes.