San Juan, noche de leyendas, ritos y celebraciones

Dicen Bertín Osborne y Divaona que: Cuentan las leyendas que, en las noches de San Juan, los gitanos se reúnen a cantar. Faldas de lunares y camisas de algodón, carromatos de madera y de cartón, que viajan en procesión……

San Juan marcado por el solsticio de verano hace mágica esta noche pagana. En esta ocasión, la velada musical comenzó a las 22.00 horas, en la playa de La Ribera y la amenizó el DJ Juanqui y la Orquesta Joven Sabor.

Antes de la quema del “Juanillo”, en la playa del Chorrillo, este año, un mural de unos 9 metros que ha sido elaborado y diseñado por jóvenes acogidos en el centro de La Esperanza, el presidente, Juan Vivas, acompañado por las consejeras de Cultura y Sanidad, Pilar Orozco y Nabila Benzina, la viceconsejera de Medio Ambiente, Mina Mohamed y el asesor delegado, Eduardo Ayala, en unas palabras a pie de playa, vino a felicitar a todos los juanes y juanis y, a los ceutís por la entrada del verano.

A las doce de la noche, el mandatario ceutí daba fuego a la mecha traqueada que prendía al “Juanillo”.

San Juan está marcado por una serie de tradiciones en diferentes lugares del país. Lo tradicional son las hogueras, que son el elemento purificador. Las leyendas, brujas, muertos, espíritus no pueden faltar. El baño, saltar las olas, para las que quieren buscar la maternidad, o sea, la fertilidad, que se convierte en un rito, como los que hacían para llamar a la lluvia, para tener buenas cosechas… Los niños nacidos en la noche son mágicos.

También es típico comer sardinas a pie de hoguera, pues es el día de su temporada que mejor saben y en San Juan la sardina pringa el pan. Podríamos estar toda una noche hasta el amanecer hablando de historias y no acabaríamos, y tenemos que levantarnos y como marca la tradición para lavarnos la cara con esas hierbas de San Juan que han estado toda la noche macerando en un balde de agua. Ya no podrá ser de siete fuentes, pero en algunos casos sí podrá estar al aire libre o a la luz de la Luna, aun así, con las siete plantas (hipérico, romero, helecho macho, hinojo, malva, hierbaluisa, codeso) o más (saúco, rosa silvestre…), cada una con sus propiedades, alejaremos a los malos espíritus, sirviéndonos de purificador.

En San Juan es típico comer cordero o cabrito, pues la primavera es la mejor época del año para saborear este manjar sostenible. Estos, más allá del simbolismo, están enraizados a nuestra gastronomía desde tiempos remotos, los cuales aparecen en las tres grandes religiones: judaísmo, cristianismo e islamismo.

Y así, entre música, fuego, pan pringado y deseos susurrados al mar, la noche de San Juan volvió a encenderse en toda España. Pero en Ceuta, como cada junio, arde con un brillo propio: ese que mezcla leyenda, Mediterráneo y una forma única de celebrar lo que no se ve, pero se siente.