22 de octubre: “Kathak a través de los tiempos” danza clásica india
Con motivo de la celebración de Diwali 2025, la comunidad hindú de Ceuta tiene el placer de invitarle este próximo miércoles, 22 de octubre, a las 19:30 horas, al Teatro del Revellín, que acoge el espectáculo de danza "Kathak through the ages" (Kathak a través de los tiempos)", escrita y dirigida por Lavleen Kaur.
La entrada al espectáculo será a través de invitación que ya está disponible online o en la taquilla del Teatro.
Kathak a través de los tiempos, está representado por tres generaciones de bailarinas de la misma familia.
“El espectáculo nos lleva a un viaje que comienza hace 3000 años, ofreciendo visiones de cómo la historia moldeó la danza Kathak como forma de arte”.
La coreografía es de Kathak por Priya Pawar y la narración de Jely Violeta. El espectáculo contará con la colaboración de LSMS.
En este evento colaboran la Consejería de Cultura, la Fundación Premio Convivencia, el Teatro Auditorio Revellín y Den MangfaldigeScenen (Oslo).
Kathak: arte clásico del norte de la India
El Kathak es una de las danzas clásicas más antiguas de la India, centrada en la narración de historias a través de movimientos de pies, giros precisos, gestos expresivos y un lenguaje facial lleno de matices. Su nombre proviene del sánscrito katha, que significa “historia”, y los bailarines utilizan campanillas (ghungroo) en los tobillos para marcar el ritmo con elegancia.
Su origen se remonta al 400 a. C. y está documentado en el NatyaShastra, texto fundacional de las artes escénicas, escrito por el sabio Bharata. Nacido en Benarés, el Kathak se expandió por el norte de la India, dando lugar a escuelas como las de Jaipur y Lucknow.
En sus comienzos, los artistas eran narradores que viajaban representando historias mitológicas en los templos, con especial énfasis en episodios de Krishna y Radha. En esta etapa, el Kathak se vinculó al movimiento Bhakti, centrado en una espiritualidad íntima y sin distinción de género o casta.
Tras la destrucción masiva de templos, los kathakas se refugiaron en las cortes reales, donde adaptaron su arte a los gustos de los nawabs. Durante el periodo mogol, la danza incorporó influencias persas y centroasiáticas, perdiendo parte de su carácter religioso y convirtiéndose en un entretenimiento palaciego.
Con la colonización británica en el siglo XIX, el Kathak fue estigmatizado y casi llevado a la extinción. Sin embargo, las familias fundadoras (gharanas) mantuvieron viva la tradición como legado oral. En este contexto, se produjo un cambio relevante: los gurús comenzaron a formar a niños en lugar de niñas, adaptándose a la presión social de la época.
Durante el proceso de independencia, el Kathak se recuperó como emblema de la identidad cultural india. Su resurgimiento fue posible gracias a un esfuerzo conjunto de artistas, activistas e intelectuales que apostaron por revivir las artes tradicionales. Tras la independencia, el Estado impulsó su protección mediante instituciones como la Sangeet Natak Akademi, que garantizaron su preservación y transmisión.
Hoy, el Kathak se representa en escenarios de todo el mundo, conservando sus raíces clásicas mientras sigue evolucionando con nuevas generaciones de intérpretes.