Sanidad en Ceuta, una quimera

En el correr de los años, la nefasta gestión de recursos humanos de la Sanidad pública en Ceuta está provocando la descapitalización de su activo más preciado, con médicos hastiados de las mentiras del INGESA que lo único que hace es mirar para otro sitio y tirar balones fuera. Si queremos una sanidad fuerte y de calidad nuestro Sistema Nacional de Salud no puede y no debe seguir apostando por la temporalidad en las contrataciones.

La Administración, ante este cúmulo de problemas, los cuales están asociados a la falta de especialistas y la temporalidad, lo ha intentado paliar consiguiendo solamente parches sin atajar el problema de raíz, intento de soluciones que se han ido dilatando en el tiempo dando lugar a las movilizaciones de los médicos, sufriendo las consecuencias el pueblo porque los pacientes tienen que esperar más tiempo el ser atendidos con la gravedad que implica esta situación.

No podemos permitir que un colectivo como este, piedra angular en la pandemia, sea tratado de este modo. Todo es por culpa de estas políticas ineficaces y detrás de todo esto existe un gran problema y es que hoy por hoy, este sistema no tiene asegurado siquiera el recambio generacional.

Las movilizaciones se están llevando en Ceuta y Melilla con el objetivo de reclamar soluciones a los problemas de falta de médicos especialistas, de salarios precarios que, no tienen nada que ver con los profesionales de la península.

El INGESA, que es el organismo que gestiona la salud pública de ambas ciudades, ha olvidado que en nuestra Carta Magna en su artículo 43, reconoce como derecho fundamental la protección de la salud y que compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública, a través de medidas preventivas y de prestaciones con los servicios necesarios.

La tomadura de pelo a los ceutíes es bestial, ya que a principios de marzo el presidente del Gobierno Pedro Sánchez visitó nuestra ciudad para la inauguración del Centro de Salud del Tarajal y somos muchos los que nos cuestionamos para que sirvió esta visita, aparte de para hacerse la foto, ya que ahora vienen elecciones municipales y vendrán muy bien para el candidato a la presidencia de Ceuta, Juan Gutiérrez.

Tres visitas a nuestra ciudad y Pedro Sánchez desconoce la precariedad en materia sanitaria que tenemos en nuestra ciudad y la ministra de Sanidad Carolina Darías, la que también vino a Ceuta acompañando a Sánchez en su última visita, solo parece preocuparle el estado de los edificios, pero no las necesidades de los facultativos. Con todo lo que está aconteciendo aún no se han enterado de que Ceuta y Melilla necesitan ser consideradas áreas de difícil desempeño y cobertura.

Sólo hay que darse una vuelta por los centros de Atención Primaria y por el Hospital Universitario de Ceuta para darse cuenta de que, en cuanto a recursos, son casi tercermundistas. El panorama actual políticamente hablando, me temo que no es muy alentador y no tiene pinta de que ni juntando todos los programas electorales existentes a día de hoy, entre todos haya ni una sola buena propuesta para oxigenar apenas algo a la sanidad tan sumamente penosa que hay en esta ciudad.