Un día no muy lejano los médicos de cabecera podrán ser sustituidos por robots

Viendo el avance de las nuevas tecnologías algún día será factible sentarse delante de un robot, decirle los síntomas que a uno le aquejan y le recetaran según la dolencia en cuestión, y si esta persistiera, derivarían al paciente a un especialista para que le diagnosticara el origen de la afección.

Hasta hace no mucho, el solo hecho de ponerse frente a un médico, le daba al paciente la sensación de que lo suyo tenia cura, pero ahora al no tener ese tiempo, dada la carga de trabajo que tienen con esas listas diarias que les pasan, el efecto placebo desaparece, siendo sustituido por el del enfado y la desesperación.

El colectivo de médicos de atención primaria se ha convertido en un verdadero parapeto con el que evitar que las listas de espera no se alarguen en el tiempo, pues cuando al final acaban derivando al paciente al especialista, este ya ha tenido que ir dos o tres veces al de cabecera, dándose la posibilidad de que el diagnóstico adecuado no se dé con la celeridad necesaria. Llegados a ese punto sí que habría que pedir las pertinentes responsabilidades.

En este apartado sí que hay muchos responsables, y muy especialmente en los que gestionan la atención sanitaria, pues son conocedores de que con una plantilla planificada para atender a una población de ochenta y siete mil personas, se le está dando cobertura a mas de cien mil. Teniendo que soportar la carga sanitaria de un país vecino, que solamente entre las parturientas y menores que nos llegan del otro lado de la frontera, ya nos tienen colapsadas las áreas ginecológicas y pediatrías del hospital.

El caso de las urgencias es más de lo mismo, siendo tal el colapso que un día sí y otro también, las agresiones a facultativos y personal auxiliar, es el pan de cada día y en muchos casos esta vía es la tomada por más de uno no como una urgencia, sino como el cauce para llegar a obtener unas prestaciones que no les corresponden. Situación de colapso que genera tensiones externas y pone en riesgo la seguridad y la integridad de los profesionales sanitarios que atienden ese servicio, sin que hasta el momento los gestores de turno haya sido capaces de evitarlo.

Otro de los temas que nos hacen peculiares como ciudad, es el de problema que existe a la hora la de cubrir las plazas de algunas de la especialidades del hospital, siendo un verdadero problema a la hora de afrontar las bajas por vacaciones o de otra índole. Este asunto daría para otro artículo por si solo.

Por último solo cabe destacar la inmensa labor realizada, ante tales circunstancias, por nuestros médicos y de paso reconocerles a todos los profesionales que gracias a su esfuerzo, las carencias existentes son menos visibles, aunque la realidad sea la que realmente es.