España lleva billete en el tren del futuro

Nuestro país ha perdido demasiados trenes en la historia y no estamos para seguir desaprovechando oportunidades. Nunca han faltado quienes en nombre del pueblo español se han atribuido la potestad de diseñar el camino que debía de seguir todo el país; sin embargo, sus decisiones no tenían la validación de la soberanía nacional. Las consecuencias fueron nefastas para la mayoría y solo ganó el retroceso de España ante la historia, por el contrario, otros países seguían avanzando en la esfera internacional y nosotros íbamos cediendo puestos.

Gracias a la democracia y a nuestra Constitución, en nuestro país es la ciudadanía quien tiene la última palabra. A su vez, el Gobierno tiene la potestad de llevar a la práctica con su programa la adopción de decisiones para conseguir que se solucionen nuestros problemas.

Este Gobierno de coalición es consciente de que el país tiene que aprovechar sus oportunidades. Ha decidido de un modo concluyente que España va a seguir en el tren del futuro, ya que se ha ganado el “billete” que le permite viajar sin miedo a bajarse en la próxima estación. Sería un error histórico imperdonable que nuestro país se quedara mirando mientras el mundo avanza. Desafortunadamente parece ser que es el propósito de las derechas, continuar en sus bucles, mientras no se implican en la solución de los problemas. Claro que para eso es necesario tener proyecto, voluntad y saber afianzar el diseño de las soluciones que demanda la ciudadanía.

Durante el trayecto hay unas estaciones especiales, tienen la función de proporcionar el aprovisionamiento que necesitamos, representan a los Consejos de Ministros con sus decisiones, resoluciones y proyectos de ley. También al Parlamento con la función de debatir y aprobar las leyes, sin olvidar las funciones del Poder Judicial. Siempre acompañados de la democracia y del ordenamiento constitucional.

RETOS Y ÚLTIMAS DECISIONES

Perder el tren del futuro sería quedarnos al margen de poder superar los retos que necesita afrontar nuestro país. Tenemos por delante el reto digital y tecnológico, la transición ecológica, el crecimiento económico y el empleo, la urgencia de reducir la brecha social, la desigualdad y la pobreza… Respecto a este último destaco las siguientes pretensiones por las que va a trabajar este Gobierno, entre otras muchas que están ligadas a los retos mencionados:

  • Renovar el Pacto de Toledo.
  • Nueva Ley Educativa y de Formación Profesional.
  • Hacer realidad el Ingreso Mínimo Vital.
  • Revitalizar el Sistema Nacional de Dependencia.
  • Una fiscalidad justa.
  • Favorecer una adecuada emancipación y el derecho a la vivienda.

Del último Consejo de Ministros hay que valorar también lo anunciado por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, puesto que se ha aprobado la derogación del artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores, que permitía a las empresas despedir por causas médicas justificadas. Ya nadie va a ser despedido por esa causa.

Según la ministra Portavoz, María Jesús Montero, también se han aprobado dos nuevos impuestos que contribuirán a un sistema tributario más justo y redistributivo: el de Transacciones Financieras y sobre determinados Servicios Digitales. El primero (la tasa Tobin) grava un 0´2 % la adquisición de acciones de sociedades españolas cotizadas con un capital bursátil superior a 1000 millones de euros. No afecta a las pymes. El segundo (la tasa Google) grava un 3 % a las empresas con una cifra de negocios superior a los 750 millones de euros a nivel mundial. No afecta a las pymes.

Sobre la economía subrayar estos datos proporcionados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.  Desde 2018 se han creado 622.800 nuevos puestos de trabajo. El 55 % del empleo creado en el último año y medio es femenino. El 88 % del empleo creado es indefinido. Ha aumentado al 0,5 % el crecimiento de la economía en el último trimestre, mientras la economía europea crecía al 0,1 %.

CEUTA, MELILLA Y EUROPA

En el tren de que hablamos cabemos todos, sin excluir a ninguna Comunidad Autónoma y por supuesto a las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla. Sería ingenuo pensar que durante el trayecto no van a surgir problemas; pero tendremos más oportunidades de resolverlos. No hay nada más que mirar hacia atrás y valorar todas las medidas y decisiones que se han adoptado en estas ciudades, para comprobar que en menos de dos años con el Gobierno del Estado se han producido avances constatables: en los precios de los viajes del barco, mejoras en sanidad, incremento y revalorización de las pensiones, de los funcionarios, subida a 950 euros del salario mínimo interprofesional, desarrollo de las infraestructuras…  En el tema de las fronteras se han producido mejoras en los recursos humanos y técnicos, continuándose el proceso de modernización de las mismas. Hay aspectos de mejoras pendientes como es en el caso del paso fronterizo de Ceuta; sin embargo, no se están regateando esfuerzos en resolverlos, sin descuidar para nada los contactos diplomáticos con Marruecos.

No podemos olvidar algo muy importante y es que en este viaje al futuro lo hacemos acompañados por la Unión Europea. Este hecho incrementa enormemente la calidad del mismo, así como la seguridad, dado que pertenecer a la misma nos proporciona esa ventaja, como también sucede en el tema de la migración, pues contamos con la ayuda que nos proporcionan las instituciones europeas. Hay aspectos relacionados con los temas económicos donde tenemos que negociar, como pronto comprobaremos con la Política Agraria Común. Sin olvidar nunca el Artículo 2 del Tratado de la UE: La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres.

En el tren del futuro no sobra nadie, para que no se nos olvide es posible que en alguna pantalla digital del mismo podamos visualizar las palabras libertad, solidaridad, diálogo y entendimiento, pues de ese modo el futuro lo tendremos más despejado, a la vez que será más inclusivo.