Los militares honran a quienes dieron su vida por España
La Comandancia General de Ceuta, ha conmemorado el ‘Día de los que dieron su vida por España’ en los cementerios de nuestra ciudad: santa Catalina y Sidi Embarek.
Lo demandó el honor y obedecieron, lo requirió el deber y lo acataron, con su sangre la empresa rubricaron, con su esfuerzo la patria engrandecieron (…) no quisieron servir a otra bandera, no quisieron andar otro camino, no supieron vivir de otra manera.

Como viene siendo tradición, el acto central militar, fue en el monumento a los caídos en la Campaña de África, el cual, estuvo presidido por el jefe de la COMGE, Luis Fernández, acompañado por los jefes de las distintas unidades y comisiones. Antes y después del acto central, cada unidad, rindió honores con un pequeño acto a sus muertos en campaña.
La Legión rindió doble homenaje a sus caídos, primero en el monumento a los caídos de la Legión en el acuartelamiento 'García Aldave' y después otro en el panteón del segundo Tercio del cementerio de Ceuta.

Regulares en su panteón-mausoleo a los caídos de Regulares nº 3 con Caballería, los cuales tienen depositado un arcón en el interior de la cripta con los restos de sus héroes. Como es natural el acto fue presidido por los jefes de las dos unidades. Previamente el GREG-54, realizo un acto en recuerdo de los musulmanes fallecidos en la guerra en el cementerio de Sidi Embarek.
¿Cuál es el motivo de que estas dos unidades estén juntas?, pues bien, cuando se crearon las fuerzas irregulares, los tabores tenían encuadrado un escuadrón de caballería. Asimismo, como cada año, los regulares no faltaron a su cita con su teniente coronel Santiago González Tablas en la tumba de la familia Cerni.
La Comandancia General de Ceuta, rindió honores al comandante Ramón Jáudenes, frente a su mausoleo presidió el jefe del Estado Mayor, acompañado por la tataranieta de Jáudenes, Olga Vega.

El comandante Jáudenes
Fue nombrado en 1879, Jefe del Estado Mayor de la Comandancia de Ceuta, siendo el primero en ostentar dicho cargo. Además de la elaboración de importantes informes de índole político y estratégico sobre la situación e intereses de las potencias europeas en la zona del norte de África, su actividad cartográfica fue prodigiosa e imprescindible para posteriores operaciones. A su carisma personal, aunó el valor de sus informes como herramienta para salvaguardar los intereses de España en la zona. Falleció en 1884 como consecuencia de una enfermedad contraída durante el desarrollo de sus trabajos.