Ceuta al límite: Gravísimo intento de homicidio a un guardia civil en la frontera

Ceuta al límite: Gravísimo intento de homicidio a un guardia civil en la frontera

La frontera de Ceuta vuelve a ser escenario de una situación límite. Un guardia civil ha resultado herido de gravedad tras ser brutalmente atacado por un inmigrante que portaba un garfío, un arma punzante de gran peligrosidad. El agresor lanzó el arma directamente a la cabeza del agente, quien logró esquivarlo, pero sufrió una profunda herida en el brazo. De no haberlo hecho, hoy estaríamos lamentando una tragedia mayor.

La agresión se produjo en plena jornada de presión migratoria, con intentos de entrada a nado y asaltos a la valla en medio de la borrasca Emilia, que ha convertido el servicio en una auténtica situación de riesgo extremo. Los agentes desplegados en el perímetro se enfrentan a condiciones meteorológicas adversas, escasez de efectivos y violencia creciente.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha alzado la voz para denunciar una vez más la absoluta inferioridad numérica y de medios con la que los agentes están siendo obligados a operar. Mientras la violencia contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se recrudece, desde el Ministerio del Interior se sigue negando la mayor: una protección adecuada y el reconocimiento como profesión de riesgo.

“¿Qué más tiene que pasar?”, pregunta AUGC, que exige el reconocimiento inmediato de la Guardia Civil como profesión de riesgo. La asociación denuncia que se está poniendo en juego la vida de los agentes sin que haya una respuesta política acorde a la gravedad de los hechos.

Desde InfoCeuta nos sumamos a la denuncia de la AUGC y alertamos: Ceuta no puede seguir gestionando en solitario una presión fronteriza constante con medios insuficientes y una plantilla que se ve sobrepasada. La seguridad de nuestros agentes y la integridad de la frontera requieren respuestas firmes, urgentes y contundentes.

Este intento de homicidio no puede quedar reducido a un suceso más. Es el reflejo de una frontera sin respaldo y de un Estado que no está cumpliendo con su deber de proteger a quienes lo defienden.

Y el mayor problema está en los espigones. Los espigones de la muerte. Lo hemos dicho por activa y pasiva, y lo volvemos a repetir, al ser la valla “infranqueable”, la puerta de entrada más permeable está en los espigones de Benzú y El Tarajal.

Recordemos que el malogrado delegado del Gobierno Antonio González, había anticipado un proyecto de carácter provisional allá por septiembre de 2013, mientras no se acometiese la obra de alargar los espigones con cajones de hormigón. Este proyecto consistía en un pantalán flotante con una valla en la parte superior y bajo el agua una red, puesto que con marea baja en la actualidad ni hace falta nadar para bordear el espigón. Lo que quedó demostrado en la invasión orquestada a Ceuta, España y Europa para poner en jaque el territorio y la soberanía nacional. Un pulso en toda regla.

Por otro lado, en 2014, el ministro Jorge Fernández, en febrero anunciaba que a raíz de los inmigrantes que habían perdido la vida trágicamente ahogados el 6 de febrero, se anunció una partida de 250.000 euros para alargar el espigón de El Tarajal.

Proyecto que no se desarrolló con el presidente socialista Zapatero, por falta de disponibilidad presupuestaria. La Delegación del Gobierno esperaba financiarlo con fondos FEDER, pero eso nunca pasó del papel, porque para el Gobierno, esa inversión era calderilla. La obra no se acometió por no ofender a Marruecos durante el mandato del presidente Rajoy.

Ceuta al límite: Gravísimo intento de homicidio a un guardia civil en la frontera
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