El director del CETI amenaza al personal sanitario por negarse atender a los residentes en la cochera
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta se encuentra desbordado de su capacidad, hasta el punto de que parte de los inmigrantes están siendo alojados en el garaje del centro, un espacio que carece de las mínimas condiciones higiénicas y sanitarias para cualquier tipo de atención médica.
Ante esta situación, trabajadores del área sanitaria del CETI, a través del sindicato SATSE, denuncian un escenario límite en el centro.
SATSE alerta de que la Dirección está presionando y amenazando al personal de enfermería para que atienda a estas personas en el propio garaje. Según la denuncia sindical, el director ha advertido de que, si se niegan, en la próxima licitación se obligará a prestar la asistencia en ese espacio o, en caso contrario, se abrirán informes para denegar el acceso al CETI a los profesionales que no acepten esas condiciones.
El sindicato subraya que en el garaje no existen medios ni material sanitario para realizar curas o valoraciones clínicas con garantías, lo que compromete la seguridad tanto de los pacientes como de los profesionales.
La situación se ve agravada por la falta de personal. En la actualidad, una sola enfermera atiende a cerca de 1.000 residentes. Los refuerzos previstos en el último pliego del contrato, que debían incorporarse el 1 de enero de 2026, no se han activado al no haberse firmado aún el contrato por parte del ministerio correspondiente.
Ante este escenario, SATSE ha solicitado ayuda urgente y advierte de que, si la situación no se corrige, pedirá una reunión con la Delegación del Gobierno para exponer la gravedad del problema.
Tras esta denuncia, Ceuta Ya! ha mostrado su respaldo a las reclamaciones del personal sanitario y ha exigido a la Ciudad y a la Delegación del Gobierno una intervención inmediata para poner fin a la situación que se vive en el CETI.
El secretario general de la formación, Mohamed Mustafa, señala que alrededor de 200 personas viven hacinadas en el garaje del centro, compartiendo colchones y en pésimas condiciones de higiene.
Mustafa añade que la sobreocupación provoca una sobrecarga del servicio y recuerda que ya en septiembre se vivió una situación similar, cuando decenas de migrantes permanecieron durante semanas en tiendas de campaña en las inmediaciones del CETI. A su juicio, lo que está sucediendo es impropio de una democracia.
En la misma línea, el sindicato Solidaridad coincide en el diagnóstico y denuncia las condiciones de trabajo precarias que enfrentan los empleados, reclamando soluciones inmediatas como el incremento de personal y de recursos.
La coordinadora territorial de Solidaridad, Ana García, advierte de que, en lugar de reforzar el servicio, se responde con amenazas y reclama el cese de cualquier tipo de presión sobre los trabajadores sanitarios. Para García, no se trata de un problema ideológico ni político, sino de un problema de salud pública, de derechos laborales y de responsabilidad institucional.
Por su parte, VOX Ceuta ha exigido el cierre del CETI al considerar inviable su funcionamiento. La formación atribuye la situación actual a la política migratoria del Gobierno y responsabiliza también al bipartidismo de lo que define como un efecto llamada.
El presidente del partido, Juan Sergio Redondo, recuerda que ya había advertido del deterioro de la gestión del centro y reclama medidas inmediatas, entre ellas el cierre de la instalación, la agilización de los trámites de expulsión, la presión a Marruecos para aceptar devoluciones y un refuerzo de medios para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.