Tensión política en la Conferencia de Presidentes con Vivas como testigo
La XXVIII Conferencia de Presidentes, celebrada este viernes en el Palacio de Pedralbes, se ha visto marcada por la tensión política tras el encontronazo entre Isabel Díaz Ayuso y la ministra de Sanidad, Mónica García. Un cruce de reproches que ha trascendido la agenda institucional y ha teñido de polémica una cita destinada al consenso entre administraciones.
Durante el recibimiento a las autoridades, la presidenta madrileña se negó a saludar a la ministra y, al ser cuestionada por ello, le espetó: “¿Vas a saludar a una asesina?”, en alusión a su gestión durante la pandemia como responsable de Sanidad en la Comunidad de Madrid. La frase, captada por varios medios, provocó incomodidad entre los asistentes y una condena pública por parte de varios presidentes autonómicos.

Desde Ceuta, Juan Vivas mantuvo un perfil completamente institucional. Evitó pronunciarse sobre el altercado y centró su intervención en la defensa de los intereses ceutíes. El presidente ceutí apostó por el diálogo y la cooperación, alejándose de la confrontación partidista que dominó parte del ambiente de la jornada.
La imagen del rey Felipe VI con los presidentes autonómicos en la tradicional foto de familia contrastó con el ambiente posterior en la sala, dividido por el uso de las lenguas cooficiales y las diferencias entre comunidades. El gesto de Ayuso, unido a la crispación generada, ha eclipsado buena parte de los asuntos clave previstos en la agenda, como el modelo de financiación, la política migratoria o el acceso a la vivienda.
