"CoronaVirOX en Ceuta". La Asamblea contagiada

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Menos gritos, insultos y amenazas y más política, educación y capacidad de servir al pueblo de Ceuta. Amenazar por muy racista que sea un representante o formación política, ¡qué lo son!, desacredita y desnuda de legitimidad moral al que lo realiza ¡por mucho que podamos llegar a comprenderlo! Si no somos conscientes de que estamos representando a la sociedad (en la que en el caso actual de Ceuta intentamos convivir) seguiremos dando estos lamentables espectáculos.

Contra el fascismo, nazismo, franquismo y en definitiva cualquier ideología totalitaria, valentía, argumentos, formación, serenidad, igualdad, legalidad y derechos humanos. Nada de provocaciones ni crispación, ¡viven de y para ello!

Está cada día más claro de dónde emanan los problemas de convivencia en esta ciudad y no siendo Vox el único responsable pero sí el máximo responsable. La Asamblea de la Ciudad Autónoma y todos y todas cuantos allí están, deberían empezar a pensar, de una vez por todas, primero en las necesidades de los y las ceutíes. Noten ustedes que no introduzco ninguna connotación más. La primera de ellas: buscar el bienestar y la justicia social para el pueblo de Ceuta, es decir, todas y cada una de las personas con sus particularidades, sus creencias, su cultura, etc.

El precio por rebajar la tensión no debe ser hacer claudicar al estado de derecho y la democracia ante el totalitarismo, ya sea fascismo, nazismo, franquismo…, etc, como se constató en la Asamblea. Víctimas y verdugos no pueden firmar el mismo documento poniendo a todos al mismo nivel. Quien no odia, ni segrega, ni discrimina, ¿cómo va a firmar un manifiesto comprometiéndose a no hacerlo? Va implícita en esa firma la ejecución de acciones tan deleznables. Bien por acción directa o bien por consentirlo. Contra la ultraderecha la única vacuna es lo que se hace en toda democracia real y consolidada: el aislamiento y la cuarentena. ¡Cómo con el coronavirus!

Si se firma en una sociedad multicultural como ésta, un manifiesto institucional (no lo olvidemos) contra el racismo, es porque existe. Acaban de institucionalizarlo a la vez que blanquean a quienes lo hacen. Si tienen que comprometerse a luchar contra el fascismo y el racismo desde la propia Asamblea, es porque algunos allí se dedicarán a transmitirlo. Pasemos a analizar el documento consensuado por todas las fuerzas política con representación en la Asamblea.

1.- Que la convivencia en Ceuta entre personas de distintos credos, razas y culturas es, además de una necesidad vital, patrimonio inmaterial de todos los ceutíes, del que nos sentimos orgullosos.

El comunicado ya comienza con un punto total y absolutamente etnocentrista y luego abunda en ello. El etnocentrismo para los legos en la materia es un concepto antropológico que viene a decir “mi cultura y lo mío es lo mejor, adáptate o vete; y a veces directamente ¡no te quiero junto a mí!” Como verán es primo hermano del racismo. Me disculpen los expertos en la materia por la simplificación del término, pero he intentado crear una imagen visual e intuitiva del mismo.

Los redactores de este documento y los firmantes institucionalizan (no olvidemos que es una declaración institucional) el racismo y la capacidad de segregar como instrumento presente en nuestra sociedad. ¡Terrible! No contentos con ello, son capaces, redactores y firmantes, de ir más allá incluyendo un constructo social y cultural como es el concepto “raza” en un manifiesto institucional.

Definición que nace en el siglo XVI y es perpetuada a lo largo de la historia, pero que parecía ya superada. ¡En todas partes menos en Ceuta según nos demuestran institucionalmente! La diversidad genética en la especie humana es lo que existe en realidad, no la raza. Nuestra especie, por lo que demuestran los marcadores genéticos, ha estado lidiando con el mestizaje durante toda su historia, siendo ello clara consecuencia de las migraciones y de los contactos entre los diferentes grupos de seres humanos. Biológicamente esta controversia ya está superada. Pregunten si no a quien consideren oportuno (no a ninguno de sus amigos negacionistas ¡por favor!) si con la secuenciación del genoma humano, hace casi dos décadas, la mayoría de la comunidad científica, entre ella los pioneros del genoma y los científicos sociales, solicitó el fin del uso de la “raza” como una variable en la investigación genética.  No contentos con ello, son capaces, redactores y firmantes, de ir más allá, incluyendo en la firma de este documento al instigador de estas actuaciones. ¡Qué falta de ética!

El racismo resultaba útil también como justificación de las jerarquías de clases y de castas; como explicación de los privilegios, tanto nacionales como de clase, era espléndido. Ayudaba a mantener la esclavitud y la servidumbre, allanaba el camino para el despojo de África y para la atroz matanza de indios americanos y endurecía los nervios de los capitanes de industria cuando bajaban los salarios, alargaban la jornada de trabajo y empleaban a más mujeres y más niños”. Marvin Harris.

Este párrafo es perfectamente extrapolable en parte, desgraciadamente, a la sociedad ceutí.

2.- Que debe ser obligación de todos fomentar, cultivar, y proteger el bien preciado de la convivencia.

Por supuesto y si esa obligación no se estuviera menoscabando, ¿qué sentido tiene firmar un documento para confirmar esta obligación? Es decir, si yo no estoy actuando contra la convivencia, ¿por qué firmar un documento con aquellos que sí están actuando contra ella? Estoy blanqueando a quien realmente está actuando contra la convivencia. ¿Cómo firmar con mi agresor que no voy a agredir a nadie y actuar para que nadie agreda, cuando yo soy quien recibe la agresión?

Víctimas y verdugos no se pueden equiparar. Parafraseando al consejero de Educación y Cultura y portavoz del PP en la Asamblea, Carlos Rontomé, “Hay quien perteneciendo a partidos políticos utilizan las redes sociales para alentar al odio, y no estoy hablando de Vox …”. Pues hay partidos políticos que no condenando a quienes crean odio y enfrentamiento, “y no estoy hablando de Vox”, o bien son cómplices o bien son idénticos a Vox.

3.- Que no es legítimo, y sería una grandísima irresponsabilidad, enfrentar a los ceutíes por razones de credo, raza o cultura con fines partidistas o electorales.

Aquí se está enmascarando la verdad. Si bien lo que expone es suficientemente duro. Se enfrenta a los ceutíes por razones espurias y conseguir beneficios partidistas, lo que en esta ciudad es lo mismo que decir “beneficios propios”. Por egoísmo. Por falta de ética. Por ausencia de valores. Por carencia de responsabilidad. Por… Pero, como he dicho, se está enmascarando la verdad, porque si bien es cierto que muchas se mueven por lo expuesto anteriormente y es sumamente criticable, hemos asistido al renacer furioso de ideologías arcaicas totalitaristas que siente en lo más profundo de su ser lo que defienden. ¿Y qué defienden?: odio. Defienden el odio como hilo conductor de sus discursos y actuaciones. Por encima de todo, odio.

Me gustaría recordar la definición de Santos Juliá sobre el franquismo de los primeros años. “Un fascismo bajo palio en uniforme militar” Más el fascismo lo inventó Mussolini, y no es nazismo, y ambos no son franquismo y los tres no representan a las nuevas-viejas ideologías totalitarias y menos en Ceuta. Pues en Ceuta la ultraderecha del PP vive en connivencia absoluta con la mega ultraderecha de Vox y han aderezado la fusión de los tres “ismos” anteriores con una gran dosis de islamofobia y machismo. Sin ningún lugar de dudas el PP ceutí es el sustrato en el que crece y se desarrolla Vox Ceuta. Con respecto a la definición de Santos Juliá acerca del franquismo, creo que es más acertada la respuesta que dio Paul Preston en una entrevista: “Dije alguna vez que Franco no era fascista, era algo mucho peor. Con eso decía que era peor que Mussolini. No, era peor que Hitler, aunque tampoco tuvo sus oportunidades… El expediente de Franco justifica lo que digo: no era fascista, era algo peor

4.- Que estamos plenamente convencidos de que el futuro de nuestra ciudad está ligado a que ésta siga siendo una ciudad de encuentro, respeto y concordia.

Si es así, ¿cómo es que el PP negocia con Vox para aprobar los presupuestos y no se pone a intentarlo con el resto de partidos representados en la Asamblea? Parece que quisieran decir que de lo que están plenamente convencidos es de mantener el poder a cualquier precio, incluso si la convivencia se va al garete. Aunque, ahora que “se ha liado”, se sacarán de la chistera el hacer política con partidos ajenos a Vox, porque Vox puede romper la convivencia. Pero ya se le ha visto el plumero al Sr. Vivas. A usted y a sus personas de confianza. ¡Presupuestos, sillones, chiringuitos …, nos da igual la convivencia!

Es curioso como el consejero de Educación y Cultura y portavoz del PP en la Asamblea, Carlos Rontomé, titula su libro (editado por el Centro Universitario UNED Ceuta en colaboración con el Instituto de Estudios Ceutíes) "Ceuta, convivencia y conflicto en una sociedad multiétnica". Habla de sociedad multiétnica y no de raza. Y en su artículo “Radicalización y Yihadismo en Ceuta” expone: “A pesar de los discursos diplomáticos utilizados por las instituciones y los medios de comunicación para referirse o describir la población ceutí, lo cierto es que su diversidad étnico-religiosa actual tiene antecedentes históricos relativamente recientes” Habla de “diversidad étnico-religiosa” no de raza y según él dice tener “antecedentes históricos relativamente recientes”. Mi opinión sobre ambos trabajos me la reservaré, soy más de Marvin Harris, pero debo reseñar que en ningún momento habla de raza luego …. De hecho, en el prólogo del libro se incide en la consideración étnico-cultural no raza, insisto. “... Ello supuso el inicio de un «experimento» sociológico que marcó y sigue marcando la evolución de la ciudad de Ceuta, tanto en el aspecto poblacional como en el étnico-cultural. Su análisis y conocimiento son imprescindibles para conocer y comprender su actual idiosincrasia y poder así predecir su posible evolución”.

Me explican por favor ¿cuántas y cuáles razas convivimos en Ceuta?

Desconozco si el nuevo presidente de la Fundación Premio Convivencia estará sopesando premiar a ilustres defensores de la convivencia como Bolsonaro, Guaidó, Verdejo o, tal vez, visto lo visto al Sr. Vivas o incluso a sí mismo.

Pero ¿por qué se llega a esto? Por no hacer política, por seguir gobernando como si esto fuera su cortijo. ¡Trabájelo Sr. Vivas! Dialogue y negocie con partidos localistas y el PSOE. Consiga los apoyos necesarios. Usted ha puesto a Vox donde está. Usted fractura esa convivencia. Si se deja llevar por asesores para tomar estas decisiones ¡cámbielos! Tiene alguna persona independiente de gran valía. Si las decisiones son suyas entonces está claro dónde reside el problema. No sigan, me dirijo a todos los representantes en la Asamblea, poniendo la convivencia en juego por motivos partidistas o personales. Primero la ciudadanía. No están para crear o acrecentar problemas sino para aportar soluciones.

La lealtad institucional y el respeto a la ciudadanía no es demostrar las debilidades del sistema mostrando el camino para dejar de ser una sociedad libre y convertirnos en lo que ya fuimos allá por el 39. Debilidades que realmente son de quienes nos gobiernan y no de la propia estructura democrática.

Para lo único que va a servir está agonía política del Sr. Vivas es para retratar a todos los grupos políticos y a quienes los representan. Ceuta es una ciudad gobernada por ultraconservadores y no solo me refiero a Vox. Aquí hay ultraconservadores de todas las culturas existentes en esta ciudad.

Es obligado recordar un fragmento del poema “No pasarán” de Octavio Paz, con la esperanza de que más de una persona reflexione, en particular nuestros representantes en la Asamblea.

‘No pasarán’

Como pájaros ciegos, prisioneros,

como temblantes alas detenidas

o cánticos sujetos,

suben amargamente

hasta la luz aguda de los ojos

y el desgarrado gesto de la boca,

los latidos febriles de la sangre,

petrificada ya, e irrevocable:

No pasarán.

Como la seca espera de un revólver

o el silencio que precede a los partos

escuchamos el grito;

habita en las entrañas,

se detiene en el pulso,

asciende de las venas a los labios:

No pasarán.

 

Por favor hagan una autocrítica real y propósito de enmienda. La decisión es sencilla, soy ultraderecha o no.  Ahora mismo muchos parecen alinearse con estas palabras de Adolf Hitler: “Con humanidad y democracia nunca han sido liberados los pueblos”; otras lo estamos con Margaret Atwood: “Espero que las personas finalmente se den cuenta de que solo hay una raza - la raza humana-y que todos somos miembros de ella”. Recomiendo encarecidamente a la clase política ceutí la lectura de su obra.

 

Nota: El presente artículo dormía el sueño de los justos, pero nace como fruto de las últimas declaraciones del consejero de Educación y Cultura y portavoz del PP en la Asamblea, al crear más tensión intentando deslegitimar una concentración pacífica y democrática, al mismo tiempo que legitima una concepción totalitaria, pues con sus declaraciones no ayuda a disminuir la tensión, siendo, a todas luces, una disculpa encubierta al comportamiento de Vox; y de las hechas hoy por el Sr. Vivas, que no señala el problema real y lo perpetua, pues su condena explícita a determinados comportamientos no es creíble si no se acompaña de hechos. Y éstos dicen justo lo contrario. Reitero que es sencillo, al menos si se es demócrata, si no queremos reconocer y condenar la ideología de extrema derecha, sin peros, ni florituras, ni cortina de humo; si no queremos reconocerla y condenarla, entonces la estamos ayudando y alimentando.

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