La Policía Local interviene 44 botellas de óxido nitroso en el puerto
No es un caso aislado en la ciudad. La Policía Local ha intervenido 44 botellas de óxido nitroso, más conocido como "gas de la risa", en un control realizado el viernes por la tarde a la salida de la estación marítima. Los agentes pararon a tres personas —un hombre y dos mujeres— que acababan de desembarcar de un ferry procedente de Algeciras, y al revisar su equipaje encontraron 24 botellas de 670 gramos y otras 20 de 2 kilogramos.
Tras la inspección, la Policía Local avisó a la Guardia Civil y al Servicio de Aduanas del puerto, que determinaron que transportar esa cantidad podía suponer un delito de contrabando. Las tres personas han sido denunciadas por ello, y toda la mercancía ha quedado depositada en las dependencias aduaneras a la espera de que continúe el procedimiento.
Es habitual encontrar cartuchos pequeños de este gas en los alrededores de la antigua prisión de Los Rosales, y el pasado 2 de julio la Guardia Civil ya detuvo a dos españoles que, sobre las 4:30 de la madrugada, repartían óxido nitroso en globos frente a un local de ocio de la N-354, listos para inhalar y a la venta entre los viandantes.
El óxido nitroso es un gas que, inhalado, provoca una euforia breve y que en los últimos años se ha popularizado como droga recreativa, sobre todo entre jóvenes. Su venta legal, en cápsulas pequeñas para uso de cocina, ronda los 60-80 céntimos por unidad, pero en el mercado ilegal del ocio nocturno se dosifica en globos que se venden sueltos a unos 5 euros cada uno, un negocio que puede dejar un margen muy alto a quien lo distribuye. Por eso, aunque el gas en sí no está prohibido, la ley castiga con dureza a quien lo suministra para ese consumo: el Código Penal contempla penas de entre seis meses y tres años de cárcel para quien lo comercialice con fines recreativos, que pueden llegar hasta los cuatro años y medio en los casos de mayor cantidad destinada al tráfico organizado.