CCOO da la espalda a SERVILIMPCE: "Estamos en TRACE, pero con otro nombre"
CCOO apoyó con entusiasmo y sin reservas la municipalización del servicio de limpieza viaria en Ceuta. Veinte meses después, el sindicato reconoce públicamente su decepción y lanza un mensaje sin rodeos al presidente Juan Vivas: el Gobierno no está a la altura del reto que él mismo impulsó.
La carta abierta que la sección sindical de CCOO en SERVILIMPCE ha dirigido al presidente de la Ciudad es un documento de una crudeza poco habitual. El sindicato reconoce haber confiado en que la gestión directa acabaría con los vicios que arrastraba la antigua concesionaria TRACE, controlada por una "organización" que "controlaba todos los ámbitos de la empresa atendiendo a sus propios intereses". Pero esa misma "organización", denuncia el sindicato, sigue operando con idéntico modus operandi dentro de SERVILIMPCE, "con la complacencia y la complicidad del Gobierno". La conclusión es demoledora: "Estamos en TRACE, pero con otro nombre".
Las denuncias concretas acumuladas en los últimos meses dan cuerpo a esa afirmación. En marzo, cuando se publicó el Convenio Colectivo de SERVILIMPCE, su disposición transitoria reconocía el derecho de los trabajadores a tiempo parcial a ampliar voluntariamente su jornada a 35 horas. La Dirección ignoró la norma. CCOO denuncia que 110 trabajadores siguen a media jornada —fines de semana y festivos— pese a que la Inspección de Trabajo ya había obligado a corregir esta situación. El sindicato advierte que elevará el conflicto a la Inspección si no se actúa de inmediato.
En abril, CCOO exigió transparencia en la bolsa de conductores: SERVILIMPCE publicó las puntuaciones totales de los aspirantes sin desglosarlas por apartados —antigüedad, formación y prueba práctica—, lo que impide a los candidatos detectar posibles errores y ejercer su derecho de reclamación. "¿Cómo va a reclamar una persona contra un error en la puntuación en antigüedad si no sabe cuál ha sido su puntuación?", se pregunta el sindicato.
El 8 de mayo, CCOO fue más lejos al denunciar las irregularidades en la bolsa de capataz de lunes a domingo. De los seis aprobados en la entrevista, cinco obtuvieron exactamente la misma puntuación —7,5 puntos— pese a que su rendimiento durante la prueba fue, según el delegado de personal que actuó como observador, claramente diferente. El sindicato califica el proceso de predeterminado y anuncia que no participará en futuras entrevistas de selección mientras no se garanticen criterios objetivos y transparentes.
El cuadro que dibuja CCOO es el de una empresa pública que reproduce los peores vicios de la privada: destinos y categorías asignados por afinidad, promociones sin mérito, sanciones selectivas y un ambiente de trabajo que, según el sindicato, lastra la calidad del servicio que reciben los ceutíes.