El SMC denuncia presiones, falta de diálogo en plena huelga y privatización
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha dado un paso más en el conflicto abierto por la huelga médica nacional al denunciar públicamente la negativa del gerente accidental del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) a reunirse con representantes sindicales en plena convocatoria de paro, una situación que, según el colectivo, agrava el clima laboral y evidencia un maltrato estructural hacia la profesión médica en la ciudad.
El SMC sostiene que tres representantes de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos de España (CESM) acudieron al HUCE para trasladar incidencias graves relacionadas con posibles presiones, amenazas o coacciones a facultativos destinadas a limitar el ejercicio del derecho fundamental a la huelga. Sin embargo, el gerente accidental del centro, el doctor Maanan Abdelkader, rechazó recibirlos, impidiendo que dichas incidencias fueran comunicadas formalmente y que se adoptaran medidas preventivas.
Para el sindicato, esta actitud resulta especialmente grave en el contexto de una huelga nacional legítima cuyo objetivo es dignificar la profesión médica, garantizar la viabilidad del Sistema Nacional de Salud y avanzar hacia un Estatuto Médico Marco propio que permita retener talento y ofrecer condiciones laborales justas. El SMC recuerda que Ceuta es la ciudad con la peor ratio médico-paciente de España, una realidad que exige diálogo, responsabilidad y gestión eficaz, no puertas cerradas.
Ante esta situación, el Sindicato Médico de Ceuta ha solicitado la intervención de la Delegación del Gobierno y no descarta acudir a otras vías, incluidas las administrativas o judiciales, para garantizar la protección del derecho de huelga y la seguridad jurídica de los facultativos que participan en la movilización.

Un modelo sanitario cada vez más externalizado
En paralelo al conflicto laboral, el SMC vuelve a señalar al Ministerio de Sanidad y al INGESA por lo que considera un proceso continuo de privatización de la Sanidad Pública en Ceuta. El sindicato denuncia que, en lugar de reforzar los servicios públicos y las plantillas, se ha optado por externalizar prestaciones esenciales, dejando a la ciudad con un sistema fragmentado y cada vez más dependiente de recursos externos.
Entre los servicios total o parcialmente privatizados, el colectivo médico enumera Radiodiagnóstico, Radioterapia, Hemodiálisis, Logopedia, Psiquiatría infantil y de adultos, Neurofisiología clínica, Anatomía Patológica, Código ictus, traslados sanitarios y otras prestaciones que deberían formar parte del núcleo del sistema público. A ello se suman derivaciones constantes a la Península para especialidades que Ceuta no puede cubrir, pese a contar en algunos casos con infraestructuras cerradas por falta de personal.
El SMC también cuestiona el cumplimiento de los anuncios oficiales realizados en los últimos años, como las medidas de difícil cobertura o el Plan Estratégico de Desarrollo Integral, del que asegura no conocer resultados concretos en el ámbito sanitario. Para el sindicato, el silencio institucional y la falta de transparencia refuerzan la sensación de abandono y la ausencia de un proyecto real para la sanidad ceutí.
La huelga como acto de dignidad profesional
Durante el paro, los médicos de Ceuta leyeron un manifiesto frente al Hospital Universitario en el que defendieron la huelga como un acto de dignidad y responsabilidad, y no como un abandono. En el texto, el colectivo reclamó respeto, estabilidad y un marco profesional propio que reconozca la realidad de la profesión médica, marcada por la presión asistencial, las guardias prolongadas, la falta de conciliación y la precariedad.
El manifiesto puso el acento en la situación específica de Ceuta, donde la falta de especialistas, la desaparición de servicios y la dependencia externa dificultan la atención a los pacientes. Pese a ello, los médicos subrayaron que siguen sosteniendo el sistema por compromiso con su profesión y con la ciudadanía, pero advirtieron de que no pueden seguir haciéndolo en condiciones que consideran insostenibles.
Desde el Sindicato Médico de Ceuta insisten en que defender a los médicos es defender a los pacientes y que sin un compromiso firme con la Sanidad Pública, la ciudad corre el riesgo de perder no solo servicios, sino su capacidad de garantizar el derecho a la salud. La huelga, concluyen, es una llamada de atención para exigir un cambio de rumbo que refuerce lo público, dignifique la profesión médica y ponga a los pacientes en el centro del sistema.