Mamandurrias pirotécnicas… nosotros también tenemos gato

Mamandurrias pirotécnicas… nosotros también tenemos gato

Cuando se habla de avanzar hacia celebraciones inclusivas, lo mínimo que se espera es algo más que una pose bienintencionada. El Gobierno de la Ciudad, tras el apoyo unánime a las propuestas de MDyC y PSOE para sustituir los fuegos artificiales, ha optado por una salida salomónica: estudiar alternativas. Hasta ahí, bien. El problema viene cuando la única referencia práctica que ofrece el Ejecutivo es el espectáculo de drones de estas Navidades, que ni fue espectáculo, ni fue referente, ni fue nada. Una anécdota sin alma y sin emoción que ahora se quiere vender como ejemplo de inclusión.

En InfoCeuta también tenemos sensibilidad hacia las personas con trastornos del espectro autista, hacia los animales y hacia todos aquellos que sufren con la pirotecnia tradicional. Pero precisamente por eso, lo primero que hay que hacer es informarse con rigor. Existen, y desde hace tiempo, los fuegos artificiales de bajo impacto sonoro, una opción que mantiene el componente visual, reduce drásticamente el ruido y ya se utiliza en diversas ciudades europeas. No son ciencia ficción ni una entelequia municipal: son una solución realista para conciliar tradición y respeto.

Si de verdad hay voluntad de cambiar el modelo festivo, no basta con sacar a pasear cuatro drones sincronizados una noche de invierno. La tecnología de espectáculos aéreos es una herramienta potente, pero exige diseño, inversión y narrativa. No se improvisa. Y desde luego, no se sustituye por un vídeo grabado desde un balcón.

Los fuegos acuáticos, también conocidos como batalla naval, producen daños severos al medio ambiente y a la salud, y afectan a la fauna acuática y a los microorganismos. Medio Ambiente de la Ciudad haría bien en tomar nota, al igual que quienes han impulsado las propuestas sin molestarse en revisar el impacto de otras prácticas pirotécnicas que siguen pasando bajo el radar.

Aquí no se trata de escoger entre ruido o silencio. Se trata de dejar de hacer las cosas por inercia y empezar a plantearlas con cabeza. El respaldo de toda la Asamblea a estas propuestas no puede acabar en una mamandurria pirotécnica, con titulares brillantes y resultados apagados. Hay alternativas viables. Solo hace falta voluntad política y conocimiento técnico. El resto es humo. O peor: humo sin luz.

 

 

Mamandurrias pirotécnicas… nosotros también tenemos gato
Estás utilizando Opennemas CMS
PRUÉBALO AHORA