La Delegación del Gobierno lanza en Ceuta el Proyecto Semillas para empleo joven y descarbonización
La Delegación del Gobierno en Ceuta presentó esta semana el Proyecto Semillas, una iniciativa enmarcada en la Semana de la Administración Abierta que combina empleo juvenil, formación profesional y sostenibilidad medioambiental. El acto tuvo lugar en la zona recreativa de Fuerte Aranguren, un escenario elegido precisamente por su vínculo con el contenido del proyecto.
La iniciativa, financiada por el SEPE a través de la línea Primera Experiencia Profesional en las Administraciones Públicas, incorpora a diez jóvenes desempleados menores de 30 años, recién titulados, con contratos de formación de 12 meses y tutores asignados de la propia Delegación. Los diez están organizados en dos equipos: uno dedicado a la sostenibilidad medioambiental y otro a recursos humanos y prevención de riesgos laborales.

El equipo medioambiental, formado por un técnico ambientalista y tres técnicos forestales, liderará el proceso de descarbonización de la Delegación: calcular y reducir la huella de carbono, gestionar certificaciones con el Ministerio de Transición Ecológica y ejecutar proyectos de reforestación a partir del otoño, cuando comience la fase de siembra sobre el terreno. La Consejería de Medio Ambiente y OBIMASA han cedido el material vegetal necesario, y el IES Clara Campoamor ha colaborado en la formación del equipo. El proyecto tiene un horizonte mínimo de 40 años, plazo exigido por la Oficina Española de Cambio Climático para certificar iniciativas de este tipo.
El delegado Miguel Ángel Pérez Triano subrayó que no se trata de un plan de prácticas convencional sino de una medida de inversión real, que beneficia a los jóvenes, refuerza el prestigio de la formación profesional y oxigena la Administración con talento y conciencia medioambiental. El secretario general Ismael Carrú recordó que la Delegación lleva más de tres años trabajando en la descarbonización: ya ha completado el cálculo de la huella de carbono para 2023 y 2024, renovado su cubierta y fachada, mejorado el sistema de climatización y electrificado cerca del 50% de su parque móvil.

Miguel Ángel Pérez Triano, delegado del Gobierno
Pérez Triano quiso dejar claro desde el principio que el Proyecto Semillas no es un plan de prácticas al uso. Lo definió como "una medida de inversión real" del Gobierno de España en la juventud, financiada por el SEPE a través de la línea Primera Experiencia Profesional. Diez jóvenes menores de 30 años, recién titulados y desempleados, acceden a contratos de formación de 12 meses en condiciones laborales dignas y con tutores asignados de la propia Delegación.
El delegado aprovechó también para reivindicar la formación profesional como "una salida de primer nivel" con encaje perfecto en la estructura del sector público. En su balance final, el beneficio es triple: ganan los jóvenes con empleo digno y especializado, gana la FP que consolida su prestigio y gana la Administración que se renueva con talento, digitalización y conciencia medioambiental.

Ismael Carrú, secretario general de la Delegación del Gobierno
Carrú contextualizó el proyecto dentro de un proceso de descarbonización que la Delegación lleva desarrollando desde hace más de tres años. Explicó que el primer paso fue calcular la huella de carbono y obtener el certificado del Ministerio de Transición Ecológica, trámite ya completado para 2023 y 2024, y en proceso para 2025. El segundo paso fue reducir esa huella: reforma de instalaciones, nueva cubierta y fachada, mejora del sistema de climatización y renovación del parque móvil, del que cerca del 50% son ya vehículos eléctricos o híbridos.
Ahora llega la fase que más ilusión le genera: "la compensación sobre el terreno". El equipo medioambiental identificará los espacios óptimos para la siembra, seleccionará las especies arbóreas y arbustivas más adecuadas y establecerá el marco de plantación. El horizonte del proyecto es de al menos 40 años, plazo exigido por la Oficina Española de Cambio Climático, con el objetivo de que la Delegación y otros organismos del sector público en Ceuta alcancen "la neutralidad medioambiental" que exige la normativa europea para 2050.
