El INGESA y la Junta de Personal Sanitario negocian las 35 horas

El INGESA y la Junta de Personal Sanitario negocian las 35 horas

Lo que empezó con más de 200 sanitarios plantados ante las puertas del hospital acabó esta semana en una mesa de negociación. El conflicto entre los trabajadores de INGESA y la dirección del organismo sanitario en Ceuta ha vivido en pocos días un recorrido que va de la protesta al diálogo, aunque con muchas cuestiones pendientes de resolver.

El detonante fue la aplicación de la jornada de 35 horas semanales. Sobre el papel, una mejora para los trabajadores. En la práctica, según la Junta de Personal, una rebaja encubierta para quienes trabajan en turnos rotativos y nocturnos. La fórmula que aplicó INGESA para ponderar las horas nocturnas resultó peor que la que había antes de estas instrucciones. Quien trabaja en turno rotatorio solo ve reducidas 32 horas de su jornada anual, mientras que el personal de mañana o tarde fija gana 112 horas. Los del turno de noche, con 142 noches al año, solo ven descontadas 50.

A eso se suma otro problema enquistado: las guardias médicas. En Ceuta hay facultativos que acumulan hasta 100 horas de guardia al mes, muy por encima de las 3,78 guardias mensuales que recomienda la Unión Europea para garantizar el descanso de los profesionales y la seguridad de los pacientes.

Y luego está el caso particular del 061 y el Servicio de Urgencias de Atención Primaria. La resolución de INGESA que regulaba las nuevas condiciones laborales ni siquiera los mencionaba, dejándolos fuera de las mejoras aplicadas al resto de la plantilla. Los sanitarios de urgencias y emergencias siguen trabajando bajo una normativa de 2007, sin que se reconozca la penosidad ni la especificidad de sus funciones. Mientras tanto, los centros de salud abrirán los sábados con los mismos trabajadores de siempre, devolviendo las horas cuando puedan y como puedan, con una política de cero sustituciones salvo casos muy excepcionales. Hartos de esperar, los médicos y enfermeros del 061 acordaron en junio dejar de realizar actividad extraordinaria, un aviso en toda regla a la Administración.

La gestión del 061 arrastra además episodios que los profesionales señalan como síntoma de una desconexión profunda entre quienes deciden y quienes trabajan sobre el terreno. El más reciente: una de las nuevas ambulancias no pudo acceder a su propio aparcamiento habitual porque nadie había comprobado previamente la altura del vehículo. La flota sigue acumulando incidencias y retrasos mientras los equipos trabajan con recursos que consideran insuficientes.

El contraste con Melilla resultó especialmente incómodo para INGESA. Mientras en Ceuta los sindicatos denunciaban una negativa reiterada al diálogo, en Melilla la dirección sanitaria se había reunido con los trabajadores y ya había contratado dos médicos y una enfermera para reforzar el 061, con incorporación prevista para el 15 de junio. El Sindicato Médico de Ceuta lo puso negro sobre blanco: la diferencia entre las dos ciudades no es de recursos sino de voluntad de gestión.

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El respaldo no llegó solo desde dentro. Los días 4 y 5 de junio, el secretario general del Sindicato Médico de Ceuta, Abdelghani El Amrani El Marini El Haddad, y el vicepresidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta y delegado sindical de CEMSATSE, Mehdi El Amrani, participaron en el XV Congreso Nacional de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) en Cáceres. La situación sanitaria de Ceuta y Melilla ocupó un lugar destacado en los debates y recibió un respaldo unánime de todas las organizaciones médicas presentes, que compartieron la preocupación por la sobrecarga asistencial, la falta de especialistas y el agravio comparativo respecto al resto del Sistema Nacional de Salud. Como gesto de apoyo, la Comisión Permanente y la Ejecutiva Nacional de la CESM propusieron a Ceuta como sede de una futura edición de su congreso nacional.

La concentración ante el hospital, con más de 200 trabajadores bajo el lema "Derechos recortados: trabajadores y ciudadanos engañados", fue la primera respuesta colectiva en la calle. La Junta de Personal advirtió que sería solo el inicio de un calendario de movilizaciones si INGESA no abría una mesa de negociación real.

La presión funcionó. INGESA convocó una reunión con el presidente y el secretario de la Junta de Personal para abordar específicamente la situación del 061 y el SUAP, reconociendo que ambos servicios merecían una resolución propia adaptada a sus particularidades, distinta a la aplicada al resto del personal.

El encuentro se celebró y ambas partes lo calificaron de positivo. Se analizó la actualización del acuerdo del 061 y el SUAP, que data de 2007, y la Junta de Personal planteó el cobro de noches, domingos y festivos realizados, junto con la productividad y las horas pendientes de 2026. El día 12 vuelve a reunirse la Junta de Personal y el jueves 19 de junio habrá una nueva sesión con representantes de todos los sindicatos.

Queda por ver si el diálogo se consolida o si la negociación se enquista de nuevo. Los trabajadores tienen marcadas las fechas y la Junta de Personal ha dejado claro que las movilizaciones no están descartadas si los avances no se concretan.

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