La Junta de Personal suspende las protestas tras los primeros avances con INGESA
La semana que arrancó con sanitarios en la calle termina con las dos partes sentadas negociando. La Junta de Personal ha decidido pausar las concentraciones previstas después de que INGESA aceptara sentarse a hablar, algo que los trabajadores llevaban meses pidiendo sin éxito.
La tregua no es incondicional. Las movilizaciones quedan suspendidas mientras las negociaciones avancen. Si se enquistan, la calle vuelve. Y la Junta ha querido dejar claro quién tiene el mérito de que hoy haya diálogo: no la buena voluntad de la Administración, sino los trabajadores que salieron a protestar.
Antes de llevar propuestas a INGESA, la Junta celebrará asambleas con la plantilla. Lo que se negocie en la mesa sectorial habrá pasado primero por quienes lo tienen que vivir cada día.
En la primera reunión se avanzó en varios frentes. El más urgente es poner al día el acuerdo que regula las condiciones del 061 y el SUAP, un documento que lleva sin actualizarse desde 2007. También se abordó el cobro de noches, domingos y festivos trabajados, la productividad pendiente y las horas de las tablas de 2026 que aún no se han liquidado.
El debate más espinoso es el de la ponderación para los turnos rotativos. Para entenderlo: cuando alguien trabaja incluyendo noches, fines de semana y festivos de forma habitual, su jornada anual debería reducirse más que la de quien trabaja siempre de mañana. Cuánto más se reduce depende de un coeficiente. La Junta pide que sea de 1,30; INGESA ha ofrecido el 1,20. La diferencia puede parecer mínima, pero en la práctica son decenas de horas anuales por trabajador. Ese pulso queda abierto de cara a 2027.
Pendiente también queda la organización de los centros de salud los sábados, otro de los flecos que la nueva jornada ha dejado sin resolver.
El jueves 19 de junio hay nueva reunión, esta vez con un representante de cada sindicato. La Junta confía en que lo acordado llegue pronto a la Mesa Sectorial para su ratificación.
